La tercerización de los servicios de personal

Hoy regresamos al tema, ya que se ha anunciado que derivado de las pláticas entre las diferentes partes, gobierno, iniciativa privada y sindicatos, se ha llegado a un acuerdo sobre la forma en la que se presentará la iniciativa de la reforma laboral para atender el tema del llamado outsourcing. Falta saber que opinarán los diputados al respecto.

Haciendo un poco de historia, el concepto de outsourcing (tercerización de servicios), surgió en Estados Unidos en los años 60’s cuando, buscando una mayor productividad, las empresas empezaron asignar los servicios no esenciales como son limpieza y vigilancia a otras empresas especializadas en dichas tareas, a dichas actividades, les siguieron servicios legales, contables y de logística. De ahí surgieron empresas de mensajería, de limpieza, de vigilancia, de servicios secretariales, así como el crecimiento de las firmas de contabilidad y de abogados. Con esto, las empresas dirigían todo su esfuerzo al cumplimiento de su objetivo (Core Business), sea este la producción de bienes o servicios, evitando distraer a la administración en la atención de otras tareas.

En México, al igual que en otros países, la tercerización de servicios, empezó a operar para cubrir servicios de contabilidad, nóminas, vigilancia y limpieza, principalmente, sin embargo, al algunos casos, cuando cierto tipo de empresas cuyos productos estaban sujetos a cambios drásticos de precios, en algunos años de altas utilidades, tenían que enfrentar desembolsas muy altos para el reparto de la participación de utilidades a los trabajadores, de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, además de ser una carga financiera muy alta para la empresa; mientras que en otros años, por precios bajos, entraban en crisis financieras. En algunos casos, las cantidades que recibían los trabajadores, les facilitaba renunciar a sus empleos. En vista de esto, las empresas mediante acuerdos con sus trabajadores y los sindicatos que los representaban empezaron a crear empresas de servicios de personal con objeto equilibrar las remuneraciones a su personal.

Esto operó para muchas empresas durante algún tiempo. Sin embargo, en algún momento, alguien empezó a vender a las empresas el concepto de la utilización de estas empresas de servicio para disminuir el costo laboral, concepto ajeno al objetivo original del sistema de outsourcing.

Posteriormente, aprovechando el esquema de tercerización, se crearon empresas sin estructura de personal con el único fin de emitir facturas por servicios para sustentar salidas de dinero y evitar el pago de impuestos. Sistema que fue aprovechado tanto por empresas para fines de evasión de impuestos como por el crimen organizado para efectos de lavado de dinero, así como por políticos corruptos para el mismo fin. Simplemente hay que leer las noticias de los últimos 25 años, para ver hasta donde llegaron algunos personajes en la utilización de estas figuras para fines ilícitos.

En vista de todo lo anterior, algunos legisladores en el inicio de la actual legislatura presentaron la iniciativa para la prohibición de las empresas dedicadas a el outsourcing.

Después de meses de discusión, han llegado a un acuerdo que, por la lectura de el reporte del El Economista del día de ayer, suena bastante razonable. Tendremos que revisar con detenimiento para conocer más a detalle el texto de la iniciativa, dar seguimiento a las discusiones en las cámaras de diputados y senadores, para ver el texto final a ser aprobado y finalmente, esperar y revisar las reglas que forzosamente surgirán para dar la guía de operación a dichas reformas legales.

Todo lo anterior, quiere decir que todavía falta un camino a recorrer en este tema y cualquier análisis precipitado puede llevarnos a conclusiones que no correspondan con el resultado final de este proceso.