Tres pasos para implementar un chatbot en tu empresa

Muchos negocios no saben como implementarlo. Foto: Especial

El momento del e-commerce es ahora, ya no se puede detener y prueba de ello es que durante la pandemia, se concientizó sobre su importancia en la vida diaria, ya que creció más del 80%, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO).

Ante esto, es importante que las empresas que tengan presencia en e-commerce, incorporen toda la tecnología posible para tener un mejor desempeño y uno de los elementos que les pueden ayudar son los chatbots que además de buscar un excelente servicio al cliente, ofrecen una experiencia de compra única, capaz de transformar a un cliente potencial en uno leal para la marca.

Datos del informe State of Service 2020, de Salesforce, actualmente 24% de las empresas dedicadas al servicio al cliente ya utilizan chatbots y en los próximos 18 meses se espera que ese número aumente a 34 por ciento.

El inconveniente es que muchos negocios no saben cómo implementarlos, ya sea porque consideran son costos o complicados, cuando la realidad es que es una opción accesible y sencilla.

Para ayudar en ello, la empresa especializada en Inteligencia Artificial NDS Cognitive Labs, en su libro, explica las tres cosas que se deben tener en cuenta para comenzar a utilizar este tecnología.

¿Cuál es el propósito al implementar un chatbot?

La empresa debe tener claridad sobre los usos, beneficios y alcance de los chatbots. Posteriormente debe explorar ideas para su implementación como ¿qué tipos de procesos se pueden automatizar?, ¿qué capacidades le gustaría agregar? ¿cómo un chatbot puede mejorar su comunicación con el cliente? o ¿cómo un chatbot nos puede ahorrar dinero en el área de servicio al cliente?

“Lo más importante es determinar qué procesos específicos pueden utilizar el cómputo cognitivo para proporcionar valor agregado a la empresa. Como con cualquier otra solución, comienza por el objetivo”, señala la empresa.

¿Qué procesos puede eficientar con ayuda de un chatbot?

Lo recomendable es identificar las áreas de mayor impacto; es decir, los procesos prioritarios en los que la empresa quiere comenzar a innovar, ya sea porque son los que toman más tiempo o requieren de más atención de los equipos de trabajo, o porque son claves para el crecimiento de la organización.

Hoy en día la competencia digital entre las empresas es ardua, ya que estas herramientas han aportado grandes beneficios y se han convertido en un diferenciador para los negocios. Por ello, las empresas que están dando sus primeros pasos en el viaje de la transformación digital deben definir bien sus objetivos y alcances para que las herramientas implementadas sean exactamente las que requieren.

“Los procesos documentados son muy útiles a la hora de diseñar y desarrollar cualquier herramienta basada en inteligencia artificial como los chatbots. Esto facilita la implementación, ahorra tiempo y ofrece beneficios rápidamente. Uno de los objetivos podría ser permitir que los empleados se concentren en cuestiones más complejas, en lugar de dedicar su tiempo a procedimientos de rutina”.

¿Tiene datos o procedimientos establecidos?

Si bien no es obligatorio, contar con datos históricos es clave para la configuración del ‘bot’, ya que esto permite a los programadores identificar las preguntas frecuentes, así como el tipo de respuestas que buscan los usuarios.

Es importante recordar que los datos son el motor de los chatbots, ya que funcionan con base en la analítica; sin embargo, estos asistentes virtuales también son capaces de aprender de cada interacción y perfeccionar su nivel de respuesta por sí solos. Los chatbots se alimentan de datos, pero también pueden proporcionar información a la empresa que sirve para dar seguimiento a sus estrategias.

“En un mercado global, donde las empresas deben ser ágiles para transformar y mejorar el servicio al cliente, los chatbots son poderosos impulsores de la satisfacción del cliente, la excelencia operativa, el ahorro de costos y el éxito del marketing”, finalizan.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario