Pandemia como detonador de competencia entre las empresas

El mundo se ha lanzado irreversiblemente a lo digital. Foto: Especial

La pandemia del Covid-19 sigue dejando efectos que serán permanentes, y uno de ellos tiene que ver con las empresas, ya que desde el inicio de la crisis, todo cambio de forma drástica, para mal en mayor parte, pero también ha sido un detonador de competencia, ¿cómo?

Steve Sasse, director para América Latina y el Caribe de Equinix, explica que si antes de la pandemia el mundo estaba en un nivel relativamente analógico, hoy se ha lanzado irreversiblemente a lo digital. Por ejemplo, la adopción de métodos de pago digitales sin contacto (reconocimiento facial y códigos QR) para prevenir nuevas infecciones se ha vuelto más popular que nunca, dejando el efectivo como una segunda opción en varias ocasiones.

“Otro ejemplo de cambios es el establecimiento de nuevas competencias no lineales. Las plataformas de videoconferencia han resultado ser competidores poco probables de las aerolíneas. El éxito de estas tecnologías ha demostrado a las empresas que los viajes constantes de los empleados no son necesarios para muchas reuniones y eventos”, manifestó.

Esto demuestra que los servicios digitales se posicionan como competidores de los mercados tradicionales, por ejemplo, las aplicaciones de entrega crecen a expensas de las tiendas físicas; el streaming compite con teatros y cines; y el trabajo remoto requiere un nuevo software y así sucesivamente.

Datos del IDC Latin America indican que la región se ha caracterizado por sus entornos heterogéneos, en los que coexisten la TI tradicional y la TI multicloud. Además, se atravesó un proceso de transformación digital a un ritmo más lento que otros, ahora tiene que acelerar, aprovechar el momento para crear una ruptura en el mercado y prepararse para la competencia no lineal que viene de todo el mundo a través de los canales digitales.

Esto ha provocará que 75% de las empresas creen entornos de TI “nativos digitales” para prosperar en la economía global, por lo que casi 70% de todo el gasto en TI en América Latina se transferirá a tecnologías de terceros para 2022.

Infraestructura digital impulsa el nuevo mundo

A medida que avanza la evolución digital, las empresas tendrán aún más herramientas a su disposición para establecer ecosistemas innovadores que las preparen mejor para cambiar el rumbo de su negocio y asegurar la mejor experiencia a los clientes de una manera ágil y eficaz, lo que también requiere una TI más eficiente y robusta para garantizar una baja latencia y seguridad en un escenario de conexión distribuida.

Sasse indicó que el aumento del tráfico de datos generado por la mayor presencia digital deberá gestionarse de forma eficiente, algo posible mediante el uso de servicios digitales y descentralizados; sin embargo, una infraestructura digital más compleja requerirá más operaciones y profesionales dedicados a la gestión de entornos híbridos, flexibles y eficientes.

“Teniendo todo esto en cuenta, los líderes serán responsables de orientar las inversiones en base a sus estrategias de automatización de TI, lo que asegura que los procesos de rutina se puedan desarrollar de manera más eficiente y con más autonomía, y hace que la estructura sea más escalable y adecuada a las necesidades de los negocios digitales”.

Ante esto, todos los sectores están reevaluando sus entornos operativos, reequipando sus negocios para navegar en tiempos volátiles e inciertos y prestando atención a las tendencias y cambios rápidos.

Si el negocio necesita implementaciones que optimicen el trabajo remoto, una fuerza para adaptarse a un nuevo escenario de competencia o simplemente considerar que la pandemia cambiará nuestras vidas de forma permanente, hay que tener en cuenta que mantener estructuras fijas ya no beneficia a nadie.

Lo más importante es garantizar baja latencia, estabilidad, escalabilidad y menores costos de mantenimiento y actualización, lo que se logra mediante un mejor acceso a una plataforma de infraestructura digital ágil capaz de proporcionar la mayor densidad de conexiones seguras y los ecosistemas globales más ricos.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario