Lanzan a la venta brasier EVA que detecta cáncer de mama

Foto: Especial

Cuando Julián Ríos tenía 5 años de edad, se enfrentó a un duro reto: su mamá había sido diagnosticada con cáncer de mama y aunque con el tratamiento logró superar esa prueba, la enfermedad regresó cuando él tenía 13 años.

Uno de los problemas a los que Julián y su mamá se enfrentaron fue al diagnóstico tardío y las pocas opciones de detección que no siempre son tan eficaces, además de que el tiempo de atención suele ser muy largo. En México una mujer puede tardar entre 8 y 12 meses en recibir atención, lo que representa un alto riesgo. Ahí fue cuando Julián se propuso buscar una solución.

Por ello decidió crear un dispositivo que detecte el cáncer desde las primeras etapas de su aparición a través de un procedimiento confiable, personal, y sobre todo no invasivo.

Actualmente los métodos de detección de cáncer son cuatro: mamografía, autoexploración, ultrasonido y termografía, que si bien han ayudado a detectar muchos casos, son siempre son tan confiables y a experiencia no es grata.

“Hace aproximadamente 24 meses convencí a José Antonio y José Ángel, los cofundadores de Higia (empresa creadora del proyecto), que era posible crear un dispositivo portátil y no invasivo para evaluación de riesgo de cáncer de mama. No fue una labor sencilla, no teníamos idea de qué hacer; sin embargo, años después logramos cumplir la meta”, explicó.

Así fue como Julián, quien actualmente tiene 18 años y sus compañeros, crearon a EVA, que detecta tumoraciones con sólo medir la temperatura de los senos a través de sensores térmicos durante 50 y 60 minutos.

Cuando hay cáncer se produce un fenómeno llamado angiogénesis, que es un tumor que se cubre de sangre porque necesita crecer, oxigeno y nutrientes. Esteaacumulaación de sangre provoca mayor temperatura.

Su desarrollo de algoritmos e inteligencia artificial, permiten distinguir del calor por algún tumor, que de los cambios hormonales, por hacer ejercicio, insolación u otros factores que aumenten la temperatura de la mujer.

El brasier debe utilizarse una vez por semana y conectarse a la aplicación móvil que incluye los datos de la usuaria y donde recibirá los resultados. En caso de alguna anomalía, se cuenta con la opción atención especializada en vivo o de enviar los resultados al médico de cabecera.

“Un médico debe emitir la última palabra, puesto que esto es una evaluación de riesgo no un diagnóstico. Ese lo hace el patólogo con ayuda de la biopsia”, aclaró.

Ya a la venta

Julián indicó que desde que el brasier se puso en prueba, ha sido utilizado por 800 mujeres y se espera que para finales de octubre de este año, la cifra llegue a 1,500.

Por ahora hay 5,000 dispositivos de EVA a la venta en la página web con un precio de 120 dólares.

“Esto incluye cuatro cosas: una mamografía o ultrasonido, el dispositivo, la aplicación móvil y atención especializada las 24 horas. La caja es es completamente segura, libre de contaminantes y es el cargador del dispositivo”, detalla.

Asimismo, los creadores han tenido pláticas con Apple para utilizar los sensores que incluyen los Apple watch que miden el pulso y que permitirán tener un mejor análisis.

El objetivo es ayudar a todas las mujeres que ya han padecido la enfermedad o que tienen factores de riesgo. El sector de mujeres entre 20 y 40 años es el más importante, ya que es donde han aumentado los casos en los últimos años.

Hasta ahora se han realizado convenios con instituciones de salud públicas y privadas para que utilicen el dispositivo. El siguiente paso para 2018 de Higia, es hacer pruebas en España, Colombia, China y Estados Unidos.

“Hace aproximadamente 5 años, estaba en la sala de diagnóstico donde mi mamá se trató sus dos incidencias de cáncer y recuerdo que ví a una mujer no mayor de 40 años que entró a consulta y 20 minutos después, salió destrozada emocionalmente, llorando y temblando. En ese momento dije tres cosas: debe haber algo mejor, hay mucho que podemos hacer, prometo hacer algo. Hoy Higia comienza a dar los primeros resultados de esa promesa”, concluyó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta /El Empresario