El incremento de las pymes en el e-commerce impulsará la economía mexicana

Las pymes tienen múltiples opciones a la hora de colocar sus productos en línea. Foto: Especial

Por María Teresa Arnal, directora de Stripe en América Latina

El 2020 ha sido un año de grandes lecciones para todos. Los últimos meses han demostrado que tener una sólida presencia en línea puede hacer la diferencia para un negocio en una crisis como la que la pandemia de Covid-19 ha causado. Las pymes han sido unas de los más afectados y al mismo tiempo, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía reflejan su relevancia para México, representan 50% del Producto Interno Bruto (PIB) y 70% de los empleos en el país.

A pesar de que México es la segunda economía más grande de América Latina, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el sector de comercio electrónico aún tiene mucho potencial para crecer, pues solamente representa 5% del PIB.

Como siempre, los retos se traducen en oportunidades y la crisis sanitaria no ha sido la excepción para las pymes y los emprendedores en México. De acuerdo con el último reporte de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), dos de cada diez pymes comenzaron a vender en línea debido a la pandemia de Covid-19.

Aunque esta es una señal positiva para la digitalización del sector y su potencial de crecimiento, es importante reconocer que en la medida en la que más pymes hagan la transición de un modelo offline a uno online, se impulsará la economía mexicana al ayudar a su sector económico más importante a expandirse para alcanzar una audiencia digital y global.

Adaptarnos a la “nueva normalidad” significa que algunos hábitos cambiarán, modificando también el comportamiento del consumidor final. Muchos de estos nuevos hábitos llegaron para quedarse y ofrecen un abanico más amplio que nos obliga a todos a repensar la manera cómo nos estábamos relacionando y, desde el punto de vista de las empresas, cómo debemos diversificar nuestros servicios y productos, especialmente la manera de ofrecerlos, para garantizar que podamos llegar al mayor número de personas posible.

Para alcanzar su máximo potencial, las empresas mexicanas deben estar en línea, pero también deben considerar la oportunidad que nos brinda el éxito de la economía de exportación para vender sus productos a nivel internacional. La gran mayoría de los comerciantes que no se han expandido internacionalmente (87%) ni siquiera lo han intentado. Ciertamente, existen algunas barreras que hacen repensar esta estrategia: dentro de los principales desafíos citados para participar en el mercado exportador se encuentran aceptar y procesar transacciones extranjeras (37%), así como temas relacionados con envíos y logística (42%). 3

México tiene una amplia y exitosa tradición exportadora que en la actualidad lo coloca como una de las naciones con la mayor cantidad de tratados de libre comercio con más de 50 países. El T-MEC que entró en vigor el pasado primero de julio y sustituye al TLCAN que por 26 años rigió el comercio entre

México, Estados Unidos y Canadá, incluye de manera novedosa y sin precedentes - para un tratado de libre comercio de esta magnitud - un capítulo exclusivo sobre comercio digital que promueve un nuevo entorno para las operaciones digitales y los pagos electrónicos entre los tres países.

México tiene una escasez de plataformas de comercio electrónico en comparación con otros países, que aunado a la preferencia del pago en efectivo (cerca del 90% de las transacciones en tiendas físicas son en efectivo), representa un reto para la incorporación de las pymes al mundo online. Sin embargo, las pymes deben aprovechar el impulso de la transformación en línea derivada de la pandemia, así como el andamiaje existente para la exportación y el comercio, para sacar ventaja al máximo de este complejo momento.

En la actualidad las pymes tienen múltiples opciones a la hora de colocar sus productos en línea, y para muchos los marketplace han resultado una opción viable y segura, con una infraestructura que los respalda, garantizando una cadena de distribución eficiente. Aunque existen referentes globales de este tipo de servicios ampliamente conocidos como Amazon o Aliexpress, continuamente vemos nacer nuevas opciones locales como Canasta Rosa, empresa 100% mexicana que nació apenas hace dos años inspirada en apoyar a mujeres emprendedoras.

Tan solo a un mes de iniciada la pandemia, había sumado a su red 1,200 nuevas tiendas. Adicionalmente, existen plataformas como Shopify que llegaron para ayudar a las pymes y emprendedores a desarrollar su propia tienda en línea y colocar sus productos a través de softwares especializados (SaaS), aportando toda la estructura necesaria para implementar una fácil transición del modelo offline a online.

Stripe llegó a México para ayudar a las empresas a crear y expandir su presencia en línea, a través de una plataforma que permite aceptar de forma segura y expedita pagos digitales de todo el mundo. Nuestra misión y compromiso con las pymes mexicanas es precisamente ayudarlas a hacer una transición que les permita estar y vender en línea.

Continuaremos trabajando estrechamente con las pymes, así como con las grandes empresas y plataformas, para ayudar a nuestros clientes a crecer, llegar a todos los públicos, vendiendo en línea e internacionalmente, lo que resultará en una economía más dinámica y resiliente a largo plazo.

CRÉDITO: 
María Teresa Arnal / directora de Stripe en América Latina