Pagos móviles bancarios aumentan en AL

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México y Chile lideran este tipo de transacciones: Planet Media

Para el 2015 América Latina tendrá cerca de 140 millones de usuarios de banca móvil. En México uno de cada seis pagos bancarios serán pagos móviles, aseguró la empresa Planet Media.

Durante un seminario realizado por la empresa especializada Gemalto, Mario Hernández, director de Planet Media, consideró: “Actualmente, en la región de América Latina, México y Chile lideran el ritmo de crecimiento en pagos móviles, no así en el monto de transacciones o el número de operaciones, donde Brasil y Argentina son líderes en la zona”.

De esta forma, de acuerdo con la empresa especializada en el desarrollo de soluciones para la industria financiera, en América Latina existen cerca de 70 millones de usuarios de banca móvil, con lo que en sólo dos o tres años espera se duplique esta cantidad.

El especialista indicó que para los bancos a nivel mundial, el tema de los multicanales de atención a clientes son la ruta que siguen actualmente, donde se incluyen los cajeros automáticos y los call center, pero la principal tendencia es hacia los dispositivos como teléfonos inteligentes y tabletas.

En México, apenas se está incursionando en estos temas, donde el objetivo principal es retener a los clientes por varios medios, pero el siguiente paso que se busca es que funcione como medio de captación de nuevos clientes”, dijo Hernández.

De los bancos con más avance en estos medios móviles son BBVA Bancomer y Banorte; sin embargo, en casos como Santander y Banamex, que está en alianza con América Móvil e Inbursa, mediante Transfer, están empezando a tener más presencia en el mercado.

Pedro Lara, director de División de Seguridad de Gemalto para América Latina, consideró que con la movilidad, los bancos requieren de una única identificación para varios dispositivos. “La autentificación multicanal va acompañada de una solución de seguridad homogénea, que al mismo tiempo sea fácil de usar para el cliente”.

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CRÉDITO: 
Edgar Huérfano, El Economista