Necesario, incubar defensores de pymes: CIDE

Foto EE: Hugo Salazar

El coordinador del estudio "Justicia Cotidiana" del CIDE, Alfonso Oñate, propuso también la figura de mediadores para controversias de tipo laboral y de pago de deudas en montos menores a 150,000 pesos.

La creación de incubadoras de defensores e instancias de mediación para emprendedores y pequeñas y medianas empresas (pymes) en conflictos cotidianos, como clausuras de establecimientos, emplazamientos a huelga o cobro de deudas, ayudaría a avanzar en temas de justicia cotidiana, consideró Alfonso Oñate Laborde, especialista del CIDE.

“Así como tenemos incubadoras que ven la viabilidad financiera de los negocios u otros aspectos, consideramos indispensable que haya una para aspectos que tiene que ver con las controversias cotidianas que enfrenta el emprendedor”, propuso el coordinador del estudio “Justicia Cotidiana”, que realizó el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Entrevistado en el marco de la Semana Nacional del Emprendedor, el especialista en Derecho subrayó que, más que abogados, se requiere de mediadores que entiendan los problemas que enfrentan los emprendedores para resolver estos conflictos de fondo.

Oñate Laborde también recomendó crear una plataforma de defensoría en línea, mediante la cual las partes en controversia se reúnan con un mediador, de manera virtual, para llegar a un acuerdo.

“Todavía tenemos muchos negocios fuera de los centros urbanos grandes; para no crear ‘elefantes blancos’, que implican burocracia, la gente puede aprovechar las tecnologías de la información y acudir a mediaciones en línea, donde las partes en conflicto dialogan ante un mediador, que los hace llegar a un arreglo”, explicó.

CONFLICTOS COTIDIANOS

Alfonso Oñate Laborde ofreció una conferencia sobre los conflictos que aquejan a los emprendedores según los resultados del estudio del CIDE. En ésta expuso que el cobro de deudas, la maraña administrativa y los conflictos laborales son los principales problemas y, para solucionarlos, los pequeños empresarios se ven en la necesidad de contratar abogados.

“¿Cuánto puede un pequeño negocio durar si está clausurado? Por lo menos requerirá los ingresos de tres semanas para pagar la multa y los honorarios del abogado. Las estadísticas de negocios que inician y tienen que cerrar –por clausura- son sorprendentes, lo que pone en riesgo miles de plazas, y esto es una invitación a la informalidad”, expuso.

Una solución sería que la Comisión de Mejora Regulatoria (Cofemer) alineara los objetivos y metas de la normativa de los tres niveles de gobierno, indicó.

En conflictos laborales, propuso crear la figura de mediador para llegar a un acuerdo entre patrones y empleados y con ello terminar con el negocio de los abogados que aprovechan los hoyos en la ley para alargar los juicios.

“La reforma laboral dice que los salarios caídos no pueden exceder de un año, ello con el fin de acabar con el incentivo de alargar el juicio; sin embargo, considera que si el pleito se extiende se aplicará un 2%, pero la Ley no establece ningún criterio para aplicar ese porcentaje”, por lo que la situación continúa.

La situación es más complicada con los sindicatos, ya que se dan casos en los que organizaciones gremiales emplazan a huelga sin demostrar la mayoría, incluso cuando ni siquiera hay trabajadores en la microempresa, por lo que se incurre en extorsión y derecho de piso. La solución, dijo, exige una reforma a la legislación laboral.

En cuanto al cobro de deudas, instó a crear los Juzgados de Menor Cuantía, a cargo de un juez facilitador –que no sea abogado, insistió- para montos hasta por 150,000 pesos, en los que la parte demandante y el demandado lleguen a un acuerdo, sin necesidad de un abogado.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario