Quienes no deben presentar declaración anual

La Ley del Impuesto sobre la Renta establece que, en el mes de abril de cada año, las personas físicas (PF) deben de cumplir con la obligación de presentar la declaración anual del impuesto sobre la renta (ISR) respecto de los ingresos obtenidos en el ejercicio inmediato anterior. Sin embargo, este año, el SAT se ha adelantado y dio una prórroga para presentarla hasta el 31 de mayo.

El no cumplir con la citada obligación fiscal representa una infracción que pudiera detonar una multa que oscila entre los 1,400.00 de pesos y 17,370.00 de pesos, misma que se impondrá a discreción de la autoridad fiscal.

No obstante lo anterior, la Resolución Miscelánea Fiscal vigente para 2021, en su regla 3.17.11. establece que las PF no estarán obligadas a cumplir con la presentación de la declaración anual -sin que esto se considere como una infracción-, si se ubican en los siguientes supuestos:

  1. Si la PF obtuvo ingresos por sueldos y salarios de un mismo empleador; y no existe un ISR a cargo,
  2. Si la PF obtuvo ingresos por intereses bancarios que no excedan 20,000.00 pesos y
  3. Si la PF obtuvo ingresos por sueldos y salarios de un mismo empleador, y este expidió un CFDI de nómina de conformidad con lo establecido por las disposiciones fiscales respecto de todos los pagos efectuados a la PF.

Sin embargo, la regla bajo estudio señala que si el contribuyente así lo desea puede presentar su declaración anual, en los términos ya conocidos y no aplicar el beneficio de referencia.

Es preciso señalar que las PF que en el ejercicio 2020 hayan obtenido ingresos por jubilación, pensión, liquidación o algún tipo de indemnización laboral o tengan la obligación de informar préstamos, donativos y premios no podrán acceder al beneficio de la regla bajo análisis.

Esta facilidad administrativa resulta interesante para aquellos contribuyentes que a lo largo del ejercicio, no efectuaron gastos que se ubican en las denominadas deducciones personales (honorarios médicos, dentales, servicios de psicología, servicios de nutrición, gastos funerales, donativos, intereses reales por créditos hipotecarios, colegiaturas, transporte escolar, lentes, primas de seguros de gastos médicos, entre otros).

No obstante lo anterior, resulta ampliamente recomendable consultar a su asesor fiscal de confianza para decidir con bases más sólidas si se presenta declaración anual o se atiende a lo dispuesto por la regla; toda vez que pudiera ser que el contribuyente tenga un ISR a cargo y, por tanto, no pueda acceder a la facilidad administrativa.

Por el contrario, si el contribuyente decide aplicar la regla sin una correcta asesoría, este pudiera comprometer el disminuir de su base tributaria las deducciones personales y potencialmente renunciar a un saldo a favor que por derecho le corresponde solicitar en devolución de conformidad con las leyes fiscales vigentes.

De esta manera, la recomendación es acercarse a un profesional de la materia fiscal para obtener una asesoría correcta que permita cumplir con las obligaciones fiscales en tiempo y forma, ya sea para evitar cometer una infracción fiscal o para acceder a la devolución del saldo a favor de impuestos que por derecho nos corresponde.

Eduardo Estrada Borja, integrante de la comisión de la Comisión técnica de auditoría fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México.