El modelo para detectar quiebras empresariales

En la década de los 60, Edward Altman planteó la hipótesis de un modelo de predicción de quiebras confiable mediante una selección objetiva y una ponderación significativa de ratios financieros.

El análisis se concentra en la discriminación múltiple sobre las bases de datos contables sintetizadas en la interpretación de ratios financieros debidamente elegidos, ponderados y agregados; que indican el comportamiento fundamental de una empresa evaluada.

Desarrollo del Modelo

Altman desarrolló la función lineal con una serie de variables que tenían el objetivo de clasificar y predecir el valor de una variable dependiente cualitativa (quiebra o no quiebra).

Para la selección de las variables independientes, consideró 22 ratios divididos en cuatro grupos: liquidez, rentabilidad, solvencia y actividad.

La precisión de la fórmula del Altman Z-Score es de 72% con 2 años de antelación, respecto a la fecha de la quiebra, con un porcentaje de falsos negativos del 6 por ciento.

En un período de prueba de 31 años, esta fórmula tuvo una precisión de entre 80% y 90% al predecir quiebras un año antes de que sucedieran, con un porcentaje de falsos negativos de entre 15% y 20 por ciento.

El valor de Z, se obtiene de la sumatoria del producto de cada uno de los ratios (X1 al X5) por el factor que corresponda de acuerdo al tipo de empresa que se está calificando.

Los ratios a considerar, son los siguientes:

  • X1= Capital de trabajo / Activo total.
  • X2= Utilidades retenidas / Activo total.
  • X3= Utilidades antes de intereses e impuestos / Activo total.
  • X4= Valor en libros (capital contable) / Pasivo total.
  • X5= Ventas / Activo total.

Los factores aplicables de acuerdo al tipo de empresa a calificar son los siguientes:

  1. Para empresas cotizadas en bolsa: X1=1.200, X2=1.400, X3=3.300, X4=0.6000, y, X5=1.0000.
  2. Para empresas no cotizadas en bolsa: X1=0.7180, X2=0.8470, X3=3.1070, X4=0.4200, y, X5=0.9980.
  3. Para empresas start ups: X1=6.5600, X2=3.2600, X3=6.7200, y, X4=1.0500.

Una vez que se obtiene el valor de Z, la interpretación del resultado sería de la siguiente forma:

  • Para las empresas cotizadas en bolsa, un valor de Z mayor a 3.0000 representa una quiebra remota, pero un valor por debajo del 1.8000 significaría una quiebra inminente.
  • Respecto a las empresas no cotizadas en bolsa, un valor de Z mayor a 2.9000 representa una quiebra remota, pero un valor por debajo del 1.2300 significaría una quiebra inminente.
  • Por último, para las startups un valor de Z mayor a 2.6000 significa una quiebra remota, pero un valor por debajo del 1.1000 es una quiebra inminente.

Conclusiones

Se puede decir que el modelo para predecir quiebras es bastante preciso, pero no es una fórmula infalible, por lo que se debe combinar su uso con un análisis cualitativo de la empresa que ayude a confirmar si se está ante una futura empresa en quiebra.

Considerando que el modelo desarrollado por Altman fue en base al análisis financiero de empresas americanas del período 1945-1965, es una verdad inobjetable que se encuentra desactualizado.

Pese a lo anterior, el modelo no ha perdido vigencia ni interés, únicamente, es necesario actualizar los factores aplicados en la fórmula para situar con mayor precisión, el umbral que determine la diferencia entre la supervivencia y la quiebra de una empresa. Pues cada uno de los ratios que componen el cálculo son por sí mismos útiles para el análisis de la situación financiera de una empresa y son capaces de pronosticar con un satisfactorio nivel de error su viabilidad.

El autor es: Mtro Jose Luis Rodríguez Hernández, integrante de la Comisión de Finanzas y Sistema Financiero Sur del Colegio de Contadores Públicos de México