Sugerencia de plan de negocios para pymes

De acuerdo con los Censos Económicos del 2014 reportados por el INEGI recientemente, en México existen 203,923 empresas pequeñas (de 11 a 50 empleados) que proporcionan empleo a 4.5 millones de personas. Por otro lado, tenemos 45,316 empresas medianas (51 a 250 empleados) que dan empleo a 4.9 millones de personas. Es decir, entre las empresa pequeñas y medianas en México contamos con casi 250,000 empresas que proporcionan empleo a 9.5 millones de personas. Un promedio de 38 personas ocupadas por empresa.

Me parece que son importantes estos datos. En artículos anteriores he argumentado que si México quiere aumentar su productividad (prioridad económica nacional), el foco de atención debe de estar justamente en este tamaño de empresas. Veamos: Las micro (menos de 10 empleados) son establecimientos familiares con economías de subsistencia, mientras que las grandes empresas (más de 250 empleados) ya cuentan con altos niveles de productividad comparables con estándares internacionales.

¿Cómo podemos hacer participar a las empresas pequeñas y medianas en los grandes proyectos nacionales con índices decorosos de productividad? Me refiero a las reformas recientemente aprobadas (energética, telecomunicaciones), a los sectores industriales en crecimiento (automotriz, autopartes, aeroespacial) y los macro proyectos de infraestructura (construcción del aeropuerto en la ciudad de México, carreteras).

Se trata, en esencia, de establecer condiciones mínimas necesarias para que el potencial de negocios que se ve venir en los siguientes años no se queden en unas cuantas empresas grandes y que este beneficio fluya a la mayor cantidad posible de las 250,000 empresas señaladas.

Estas condiciones podrán ser aprovechadas si las empresas Pymes toman, entre otras, las siguientes políticas internas que deberán ser parte de su plan de negocios:
a) Certificarse en ISO 9001 para asegurar procesos de mejora continua reduciendo costos y mejorando la calidad de sus productos y servicios,
b) Buscar convertirse en proveedores a nivel tier 1, 2, o 3 de empresas tractoras que estén participando o estén por participar en los mega proyectos nacionales;
c) Como oportunidad de negocios, analizar la cadena de suministros del sector de su interés para buscar sustituir importaciones mejorando la proveeduría nacional.

Si pasamos de un plano microeconómico (empresa) a un plano macroeconómico (desarrollo del mercado interno), la pequeña y mediana empresa se sumarían, de esta manera, al ciclo económico en condiciones de productividad. El país requiere del desarrollo de la economía formal con puestos de trabajo en donde las personas aporten valor agregado a sus organizaciones.

La consecuencia serán salarios superiores a los 5 salarios mínimos generándose un círculo virtuoso en la economía: la gente ahorra y consume, las empresas invierten y obtienen rendimientos y el sector público cobra impuestos y realiza obras sociales y de infraestructura. Requerimos de inversiones, empresas y proyectos que consoliden una clase media. No podemos aspirar a que el mercado interno se reactive con empresas o establecimientos micro con ingresos menores a 3 salarios mínimos. Tampoco se trata simplemente de formalizar a los informales sin tocar el tema de productividad, solo para mejorar artificialmente las estadísticas de empleo del IMSS.

Los grandes proyectos del país serán liderados por las grandes empresas, actuales y por instalarse. Nadie quiere un proveedor ineficiente, las cadenas productivas deben de integrarse con proveedores de calidad. El riesgo es que Pymes de otras latitudes se trasladen a nuestro país para abastecer a las empresas tractoras deslazando a nuestras pequeñas y medianas empresas. Aquí está el riesgo y la oportunidad.

El autor es director, Sede Cuernavaca de la Universidad Interamericana para el Desarrollo
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