Los fondos que sí confían en las pymes

Foto: Especial

A través de Capital Semilla, IGNIA Fund I y Endeavor Catalyst invirtieron en ProcesaChiapas

Cuando una persona decide emprender un negocio, dentro de los elementos que figuran para hacer posible dicho proyecto están el plan de negocios, el capital inicial, la tecnología a utilizar, la selección del capital humano y lo relativo a cuestiones jurídicas, fiscales y laborales.

Todas estas variables traen consigo varios retos que deben ser enfrentados con el apoyo de asesores, para evitar caer en incumplimientos o errores que pudieran afectar al nuevo negocio.

Sin embargo, de los rubros arriba mencionados, para los emprendedores uno de los más relevantes para iniciar con el pie derecho es el financiamiento, el cual, por ser una compañía nueva, difícilmente provendrá de instituciones tradicionales.

Como generador de empleo y como uno de los segmentos empresariales que realiza una aportación interesante al Producto Interno Bruto (PIB) -52%- de México, es de gran relevancia fortalecer el capital semilla, ya que en muchas ocasiones es la única fuente de recursos para los emprendedores e incluso para los empresarios que ya tienen tiempo operando pero requieren innovar o de más recursos para entrar a nuevos mercados.

Ya la experiencia internacional nos ha demostrado que la presencia del capital semilla en las empresas nacientes es decisiva, porque además de fomentar la innovación desde etapas tempranas en las compañías, hace que los emprendedores sean más comprometidos y objetivos con su proyecto, tras haber accedido a recursos que difícilmente conseguirían de otra manera.

Es por eso que celebro con gusto la inversión que realizó IGNIA Fund I en conjunto con el fondo de inversión Endeavor Catalyst en la empresa mexicana Procesamiento Especializado de Alimentos (Procesa Chiapas) a cargo de Mauricio Pariente, por un total de 104.4 millones de pesos.

Y es que de acuerdo con Endeavor México, que dirige Pilar Aguilar, esta inyección de recursos llegó a esta mediana empresa mexicana en un momento de crecimiento clave para la misma, para fortalecer su área comercial y desarrollar nuevos productos que estarán caracterizados por contar con una buena dosis de innovación y valor nutricional, tal y como lo hemos comprobado con anterioridad con Marina Azul.

Dicho producto ha destacado en las cadenas de supermercados desde el 2006 por ser el primer atún envasado en México en el formato pouch, el cual ofrece una porción individual, libre de latas, fácil de abrir y listo para consumir.

Así, Pariente comenta que esta inversión representa un logro importante en la vida de la compañía, “ya que valida un modelo de negocio con alto contenido de compromiso social hacia México y nos permite fortalecer nuestra estructura financiera, operativa y comercial”.

Felicidades, porque además esta empresa mexicana del sector pesquero trabaja arduamente para desarrollar productos con alto valor nutricional, atendiendo incluso a los niños de bajos recursos, a través de diversos programas gubernamentales en distintos lugares de la República Mexicana.

Twitter: @chucastellanos

CRÉDITO: 
Carmen Castellanos