Dos bancos de nicho abren sus puertas

Archivo/Eleconomista.mx

Banco Bicentenario y Agrofinanzas fortalecerán a pymes y sector agro

El gobierno mexicano dio el banderazo para que inicien operaciones dos bancos de nicho o especializados: Bicentenario y Agrofinanzas.

Ambos proceden de distintos ámbitos y su mercado potencial está perfectamente claro, además de que en los dos casos sus antecedentes muestran fortaleza.

En el primer caso, se trata de una unión de crédito y en el segundo, de una sofol.

Bicentenario es la primera unión de crédito que busca su reconversión en banco múltiple, luego del fracaso que tuvo Interestatal a mediados de la década de los 90.

La cabeza de Banco Bicentenario es Ignacio Landa, quien funge como Director General de la institución y que, de manera enfática, asevera que como unión de crédito nunca cayó en irregularidades, mucho menos, en ilegalidades y siempre observaron la ley de organizaciones primero y la Ley de Uniones de Crédito, posteriormente.

Como unión de crédito, inició operaciones en 1973 y a partir de 1973 se especializó en operaciones de comercio exterior, en particular, en la atención de los agentes aduanales.

Por eso, Banco Bicentenario tiene el propósito de especializarse en atender las necesidades de todos aquellos que tienen que ver con el comercio exterior.

Los planes de Banco Bicentenario parecen muy ambiciosos.

Pretenden colocar en los primeros cuatro o cinco años alrededor de 3,500 millones de pesos entre 5,000 acreditados, fundamentalmente, pequeñas y medianas empresas.

Se enfocarán en los pequeños importadores y exportadores y en las empresas medianas. La intención es darle financiamiento a las empresas dedicadas al comercio exterior que no cuentan con la liquidez para cubrir sus gastos de operación como son los fletes, las estadías en puertos, almacenajes, los impuestos a las importaciones, etcétera.

Para cumplir con tales objetivos, Banco Bicentenario inicia con una base muy sólida de capital del orden de los 290 millones de pesos, una cantidad superior a la que exige en Udis la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

De esos 290 millones de pesos, ya están totalmente pagados 260 millones de pesos y en los próximos meses, antes de entrar en operación, complementará los 30 millones de pesos restantes.

Iniciarán operaciones el próximo mes de octubre con tres sucursales: una, en Nuevo Laredo; otra, en Veracruz, y una más, en la Ciudad de México.

Posteriormente, se extenderán a Guadalajara y Manzanillo.

A la pregunta de ¿por qué, si las cosas iban tan bien como unión de crédito, reconvertirse a banco múltiple?, Ignacio Landa responde muy claramente: como unión de crédito son muy acotados los servicios financieros que se pueden otorgar y está muy limitada a operar con sus socios, además de que no puede captar recursos del gran público inversionista.

Apostarle a la figura de banco múltiple implica la posibilidad de realizar un mayor número de operaciones activas y pasivas.

Banco Bicentenario realizará operaciones en mesa de dinero, de colocación de Cetes y entre las operaciones activas va operar con credinómina, con líneas de apoyo inmediatas, las tradicionales de sobregiro en cuenta, créditos simples y créditos en cuenta corriente, entre otros.

Por otra parte, Banco Agrofinanzas, encabezado por Francisco Meré Palafox, también debuta en el escenario bancario con medallas más que suficientes.

Su capital inicial es de 215 millones de pesos y realizarán una inyección adicional por alrededor de 50 por ciento.

Agrofinanzas hoy tiene una cartera que ronda los 1,650 millones de pesos, distribuida en poco más de 7,000 clientes, en 22 estados de la República Mexicana.

Ambos bancos iniciarán con solidez y objetivos muy concretos. Veremos qué les depara el destino.

*El Autor es Vicepresidente del periodico El Economista y escritor de la columna RICOS Y PODEROSOS de la sección Empresas y Negocios

CRÉDITO: 
Marco A. Mares