Una ansiada reforma laboral

Foto: Archivo./ elempresario.mx

Después de que en los últimos doce años diferentes partidos políticos, organizaciones y gobiernos han preparado cerca de 332 iniciativas de modificación a la Ley Federal del Trabajo. Todo parecería indicar, finalmente, que la tan ansiada reforma laboral podría concretarse en el próximo periodo ordinario de sesiones del Congreso.

Y es que después de un sinnúmero de diagnósticos, innumerables desavenencias --algunas veces, de sindicatos y patrones, y otras, de partidos políticos--, aparentemente se ha llegado al punto en que se han identificado ya los principales puntos de coincidencia y sólo es cuestión de encontrar el equilibrio adecuado en materia de gradualidad para lograr un acuerdo que pueda ser bien recibido por todos .

Esto tiene una enorme relevancia, pues todos en este país coincidimos en la necesidad de cambiar el marco normativo del mercado laboral para poder ser más eficientes y brindar así una mayor competitividad a la economía mexicana.

La verdad es que, si hay alguien capaz de lograr una reforma laboral algún día, considero que ese es el actual secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, pues su capacidad de diálogo y su apertura podrían permitirle lograr lo que ninguno de sus antecesores ha podido. No por nada es uno de los pocos funcionarios que ha podido mantener su posición en el gabinete del presidente Calderón.

La recuperación del empleo en el 2010 después de la crisis puede calificarse de verdaderamente positiva. De manera independiente de cuáles hayan sido los factores que se conjuntaron para permitir la generación de 750,000 puestos de trabajo en nuestro país, sin duda la cosecha es para Lozano Alarcón.

México ocupa en la actualidad el séptimo lugar de entre los países con menores tasas de desempleo de la OECD, es decir, de entre los países más importantes del mundo.

Aparentemente, de alcanzarse la reforma laboral, nuestro país podría estar generando más de 800,000 empleos por año, logrando con ello reducir eventualmente la tasa de desempleo a niveles inferiores al 3 por ciento.

Una propuesta de reforma que contenga elementos de la iniciativa presentada por el PAN el 18 de marzo del 2010, junto con otros nuevos que aporte la iniciativa que próximamente será presentada por el PRI, podría significar la luz final para lograr uno de los cambios estructurales más necesarios, esperados y controvertidos de las últimas décadas, que yo ubicaría incluso por encima de la reforma fiscal.

Dentro de las modificaciones más necesarias, se encuentra sin duda la introducción de nuevas modalidades de contratación, más flexibles y menos riesgosas para los patrones, pues detrás de la decisión de contratar a una persona está siempre el peligro de una demanda. La contratación a prueba sería una gran contribución para el sector empresarial, al igual que la limitación del número de meses de salarios caídos en los casos de despido y litigio. Por otro lado, la propuesta de incrementar las sanciones a empleadores irresponsables de 315 a 5,000 salarios mínimos también es una medida necesaria que sería sano tener.

La reforma laboral permitirá mayor competitividad, empleo y bienestar para nuestro país.

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CRÉDITO: 
Alejandro González*