Los 4 pasos básicos que deben seguir las empresas para importar

El importar y exportar ampliará las relaciones entre países. Foto: Especial

La importación es una de las actividades económicas más comunes de las empresas mexicanas debido a la existencia de los tratados de libre comercio entre los países del norte, Europa y Asia, y la demanda de diferentes productos en el país. Además, representa un buen negocio y la atracción de empresas internacionales al país, por lo que cada vez más organizaciones busca comercializar de esta forma, pero ¿qué se debe tener en cuenta para hacerlo con éxito?

Alberto Campos y Juan Carlos Jiménez, expertos de la práctica en Comercio Exterior de Sánchez Devanny, mencionan que lo primero a tomar en cuenta es contar con una empresa constituida y registrada en el país, con registro federal de contribuyentes y un domicilio fiscal. Asimismo, contar con un representante legal, facultado para llevar a cabo exportaciones e importaciones, estar dado de alta en el padrón de importadores y tener a un agente aduanal, debidamente registrado.

“Antes de iniciar intercambios comerciales, las empresas deben definir cuál es la mercancía a importar, para así planear el proceso, e identificar qué régimen aduanero tendrá, régimen, que se define como la determinación del fin o propósito que mantendrá la mercancía con posterioridad a su importación, su destino y el tiempo que permanecerá en territorio nacional”, dicen.

Sobre los regímenes aduaneros, indicaron que se deben conocer las modalidades de los diferentes tipos que hay, donde destacan dos: el definitivo y el temporal.

En el definitivo, se asume que la mercancía será importada para permanecer de manera definitiva, sin fecha para ser retornada. En cambio, en la temporal, solo estará por un tiempo determinado y ofrece ventajas una carga tributaria menor y menor cumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias, aunque sí se presentarán limitantes en la entrada.

Añaden que se deben considerar la clasificación arancelaria, ya que toda mercancía que existe en el mundo tiene una clasificación arancelaria, y se encuentra descrito de una u otra manera en La Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación, la cual se compone de diversos Títulos, Capítulos, Partidas, y Sub-partidas, según las características del mismo. Por lo tanto, la clasificación arancelaria va a ser la que se desprenda conforme a dicha Tarifa y sus Reglas de Interpretación.

Además deseos aspectos, los especialistas indican que para lograr un adecuado proceso de importación, se deben considerar los siguientes cuatro puntos:

Impuesto general de importación

Es un impuesto a pagar, el cual se determina con base en la clasificación arancelaria de la mercancía que se va a importar.

Este dependerá del producto, ya que habrá algunos que tengan una tasa muy baja y otros hasta varias veces el valor de la mercancía.

Impuesto al valor agregado

Se paga este impuesto en la importación a la tasa general del 16%, salvo que con base en la propia Ley del Impuesto al Valor Agregado y su clasificación arancelaria pueda aplicarle una tasa distinta.

Cuotas compensatorias

Es un tipo de contribución que se debe pagar en la importación de mercancía, dependiendo de su clasificación arancelaria y su país de origen.

Requisitos no arancelarios

Son requisitos por cumplir, dependiendo el tipo de producto.

“Es así que resulta importante planear para poder importar, conocer a profundidad el producto, determinar a qué se está sujeto, conocer los requisitos a cumplir y así poder exitosamente internar al país cualquier producto o mercancía”, resaltan Campos y Jiménez.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario