4 prácticas que deben tener las pymes para el comercio internacional postcovid

Los cambios ambientales, sociales y políticos, obligan a revalorar. Foto: Especial

Por dos años las actividades comerciales se afectaron en todo el mundo y México no es la excepción, sobre todo en la parte de exportación, situación que ha ido mejorando con el reactivamiento económico y la disminución de casos por Covid-19, aunque ahora hay nuevos desafíos.

Además de los conflictos por la pandemia, otros sucesos sociales han derivado en el retraso de comercialización en el extranjero, las exportaciones e importaciones, por ejemplo, el conflicto entre Ucrania y Rusia y la inflación que ha incrementado los costos de todos los productos, sobre todo los tecnológicos y de consumo básico como alimentos.

Esto ha derivado en cambios en la forma de comercializar que los empresarios, sobre todo los pequeños y medianos que ya exportaban e importaban o comenzarán a hacerlo, tengan presente para que no se sorprendan de las medidas.

Ante esto, César Buenrostro, Socio Líder de Comercio Internacional y Aduanas de KPMG en México, y Berenice Egure, Socia de Comercio Internacional y Aduanas a cargo de las zonas Centro y Bajío de KPMG en México, comparten las cuatro prácticas necesarias para esta nueva normalidad.

Cumplimiento aduanero y fiscal

La recuperación comercial también se manifiesta en la actividad de las autoridades fiscales, ya que, de acuerdo con el Informe tributario y de gestión del tercer trimestre de 2021 del Servicio de Administración Tributaria, se presentó un incremento considerable en la recaudación de contribuciones de comercio exterior, de enero a septiembre de 2021. En este sentido, el retorno de la inversión por cada peso invertido en fiscalización fue de 141.50 pesos.

“Considerando lo anterior, es esencial contar con los recursos necesarios y controles eficientes para un cumplimiento aduanero y fiscal efectivo, con la finalidad de evitar multas, suspensiones y cancelaciones del padrón de importadores, del Programa Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX), el Programa de Promoción Sectorial (PROSEC) o la certificación del impuesto al valor agregado (IVA)”, expusieron.

Asimismo, las empresas deben actualizarse y asesorarse adecuadamente con respecto a las obligaciones de comercio exterior, ya que esta materia tiene cambios constantes a lo largo del año.

Validación de expedientes

La aceleración del uso de tecnología y el trabajo a distancia por parte de importadores, exportadores y algunos proveedores de servicio, han convertido la validación y resguardo de expedientes en un aspecto prioritario.

Si bien los expedientes en materia de comercio exterior ya se manejaban de manera electrónica, es necesario verificar que se encuentran completos y protegidos en el servidor de la compañía además de tenerlos en correos electrónicos o en medios externos de almacenamiento.

Actualizar cambios de personal

Una de las obligaciones del Programa IMMEX es notificar a la Secretaría de Economía sobre los cambios de sus socios, accionistas y representantes legales.

Por ello, las empresas que cuenten con certificación del IVA deben presentar el aviso correspondiente ante ventanilla digital durante el mes inmediato siguiente a la modificación de colaboradores que cuenten con facultades para actos de dominio o integrantes de la administración.

Ignorar este proceso puede resultar en el incumplimiento del Programa IMMEX y de la certificación de IVA, cuyo efecto podría ser la suspensión o inclusive la cancelación de estos.

Actualizar domicilios

De acuerdo con el estudio de KPMG Perspectivas de la Alta Dirección en México 2022, un 49% de las empresas encuestadas mantendrán el trabajo en sus instalaciones, mientras que 28% seguirán con sus labores a distancia. Además, 54% ha implementado alguna estrategia inmobiliaria; ya sea modificando la cantidad de espacios rentados, haciendo uso de espacios colaborativos o esquemas flexibles de arrendamiento.

Por esto es importante actualizar la información de los domicilios en el registro federal de contribuyentes y en las autorizaciones de comercio exterior correspondientes. Para mantener el padrón de importadores activo, es requisito que el domicilio tenga estatus de localizado; de lo contrario, pudiera ser suspendido e incluso, cancelado.

Esto es también aplicable a las autorizaciones de programas como el PROSEC, IMMEX o esquema integral de certificación, sobre todo si el cambio de domicilio se realiza en los lugares donde se mantiene mercancía de comercio exterior o se presta el servicio autorizado, según corresponda.

"Las organizaciones han operado en una realidad de constante cambio durante los últimos dos años. Estos desafíos han impactado la continuidad de la cadena de suministros, por lo que es necesario atender estas cuatro prácticas de comercio internacional, buscando procedimientos establecidos para mantener el cumplimiento y evitar sanciones o situaciones que pudieran poner en mayor riesgo la operación del negocio", finalizaron.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario