Videollamadas detonan fatiga en empleados mexicanos

Empleados sienten mayor agotamiento por exceso de videollamadas. Foto: Especial

La implementación del home office desde comienzos de la pandemia representó muchos beneficios para los colaboradores, pero a más de un año de trabajar con este sistema, también ha generado inconvenientes como es el Zoom fatigue, el término denominado para el cansancio provocado por el exceso de videollamadas.

El abuso de videollamadas en el trabajo ha provocado que la salud mental de los colaboradores se dañe y la fatiga aumente. Ante esto, 58% de los empleados que viven las “videojuntitis”, aseguran que tener dos a tres reuniones por internet es lo ideal para no afectar la productividad diaria, y mejor aún si se realizan por la mañana y con una duración máxima de 60 minutos, indican datos del Termómetro laboral de OCCMundial.

Asimismo, un 23% preferiría tener una videollamada por jornada de trabajo, mientras que 11% estaría dispuesto a tener de cuatro a cinco y solo 8 % considera que tiene la oportunidad de llevar a cabo hasta ocho reuniones en línea cada día.

“El exceso de agotamiento puede desatar problemas de salud mental, como ansiedad y estrés laboral, es así que 46% de los colaboradores en las empresas dice estresarse por la falta de control en sus horarios de trabajo, lo que coincide con 45% de los equipos de trabajo que actualmente está cansado”, indica.

Al hablar de las condiciones que tienen al hacer videollamadas un 59% de los encuestados asegura que tiene la libertad para decidir si prende o no la cámara durante una reunión virtual, 21% que sí le piden tener siempre su cámara prendida, 17% que en las reuniones solo se comunican por voz y 3% que en su trabajo lo solicitan, pero no lo hacen.

Con respecto a la atención puesta a las conferencias, 43% asegura que no hace otra cosa más que enfocarse en el objetivo de la reunión, pues consideran que si no lo hacen es una falta de respeto. Otro 35% dice que responde correos mientras atiende las reuniones, 20% da seguimiento a sus pendientes a través de chats mientras la atiende y 2% llama a sus clientes o realiza alguna actividad distinta.

Para evitar estas malas practicas, las empresas deben trabajar en una estrategia de trabajo flexible, donde se organicen reuniones muy precisas y en la menor cantidad posible y donde no se invada la privacidad de las personas.

De igual manera, si se detecta un aumento de agotamiento en los colaboradores o menor productividad, se debe brindar apoyo médico e incluso psicológico, si fuera necesario, y crear entornos más amigables con todos los colaboradores para evitar que su salud se deteriore.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario