Transforma a tus colaboradores en una tropa “sapiens”

Los sapiens aprendieron a adaptarse, evolucionaron. Foto: Shutterstock

El mamut se extinguió por no adaptarse; el sapiens evolucionó, lo mismo deben hacer los empleados

Los mamuts habitaron la tierra por miles de años, fueron imponentes, fuertes y parecían indestructibles; sin embargo, se extinguieron por no poder adaptarse a los cambios. En contraste, los sapiens aprendieron a adaptarse, evolucionaron e incluso se menciona que tuvieron responsabilidad en la extinción de los mamuts, pues al desarrollar nuevas habilidades tuvieron ventaja sobre ellos. En el mundo laboral ocurre lo mismo, sobre todo desde el inicio de la pandemia.

Ahora estamos en una época de cambios que han puesto a prueba las habilidades de los empleados para adaptarse a la aceleración digital o las nuevas formas de trabajo. Los que puedan hacerlo, serán los sapiens de la pandemia, quienes aprendieron a trabajar en equipo y desarrollar su potencial al máximo, mientras que quienes no lo logren, “se extinguirán”.

“Quienes se han transformado en sapiens pueden trascender a grupos o incluso crear nuevos equipos de trabajo, para integrar una ‘tropa sapiens’, caracterizada por la alineación de los objetivos personales y colectivos de sus integrantes, por el crecimiento personal como motor de la transformación; prevención como estrategia ante panoramas adversos, liderazgo auténtico y compartido, manejo de herramientas y compromiso”, explica Albert Riba, autor del libro Tropa Sapiens.

En la actualidad es vital contar con la mejor tropa sapiens; sin embargo, lograrlo puede ser más complicado que nunca, ya que las condiciones del entorno como la pandemia, la crisis económica, la rutina y pérdida del sentido laboral, están desanimando a los empleados convirtiéndolos en manadas de mamuts, con actitud negativa al cambio.

Transforma a tu tropa

Para ser tropa, se requiere conciencia grupal, disciplina sin sumisión y proteger al débil. Además, hay que conocer las metas, poner al colectivo como prioridad, ser capaces de relevarse e impulsar la parte emocional: no se trata sólo de metas y recompensas, sino de las emociones implicadas.

“La tropa debe recibir el reconocimiento por sus logros, así como las herramientas necesarias para desenvolverse y prever cualquier escenario con mayor precisión”.

El espíritu debe ser alimentado por las compañías y líderes. Un error es imponer a los líderes, cuando éstos deben ser elegidos o legitimados por los integrantes del equipo. “Las tropas sapiens incentivan el potencial de liderazgo de todos sus miembros porque necesitan más de un referente”.

Para la transformación, también es necesario tener una visión poderosa, donde se definan las fortalezas y debilidades, se estudie el entorno y planifique para el cambio. A la vez, hay que tener una lista de referentes que puedan sumarse a la tropa o brindar su apoyo.

Algo importante es la “mamuterapia”, analizar errores y virtudes personales, reconocer los defectos, si se afronta el riesgo, los miedos, la forma de reaccionar ante fracasos, de conciliar y la capacidad que se tiene de innovar.

Finalmente, tener “sacudidas periódicas”, reuniones para presentar lo que se ha hecho y replantearse la estrategia. “Se requiere que miembros específicos del equipo ‘sacudan’ a los demás para intentar ver las cosas de una manera distinta a la habitual”.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario