¿Trabajar bajo presión? Aprende a trabajar sanamente

Aprende a organizarte y evita que el estrés controle tu vida. Foto: Especial

"Saber trabajar bajo presión” es uno de los requisitos más solicitados en un empleo y aunque puede parecer negativo, la realidad es que también es algo que se debe saber hacer, ya que ningún empleo, por más placentero que sea es 100% tranquilo y sin índices de estrés.

En algún momento de nuestras labores el estrés crecerá y querrá tomar el control de nosotros, algo que debemos evitar porque si lo permitimos no sólo afectará la productividad y los resultados en el proyecto, sino que puede causarnos problemas de salud desde dolores de cabeza o migrañas hasta algo crónico como diabetes.

Aunque no queramos pensar trabajar bajo presión, lo mejor es entrenarse en ello, pero ¿cómo? Sólo basta seguir seis pasos

Mantén la calma

Puede parecer obvio y hasta molesto, pero ante una situación estresante en el trabajo lo mejor es aprender a gestionar las emociones negativas para enfocarse en lo bueno.

Si se presenta una situación negativa, respira, cierra los ojos, piensa en los logros que obtendrás con esto y enfócate en convertir ese estrés en algo positivo, un desafío que no te costará vencer.

Aprende a concentrarte

Enfócate sólo en las tareas frente a ti y nada más. Bloquea redes sociales, las pláticas con tus compañeros y cualquier distractor que tengas cerca, por más pequeño que sea.

Analiza las exigencias

Observa con atención cuáles son las exigencias que el trabajo tiene y cuáles son las que tú te pones. En ocasiones, las autoexigencias son mayores que lo demás, lo que aumenta el estrés por querer ser perfeccionista.

Aprende a ser asertivo, a decir que no, a delegar y sobre todo pedir ayuda, especialmente cuando el trabajo te rebase.

Ten disciplina

Comienza por crear una rutina que te mantenga el estrés al mínimo. Comienza por llegar temprano a la oficina para evitar correr, comienza analizando tus pendientes y desarrolla una metodología de trabajo fácil y ágil.

Organízate

Estudia la situación y planifica tu día. Comienza por las tareas más importantes y ve dejando al final las que no te demandan mucho, como ver correos electrónicos.

Puedes hacer listas, usar notas adheribles, anotarlo en tu celular o en una libreta especial o como te sea más sencillo.

Realiza ejercicios de relajación

Si sientes que estás perdiendo el control o el enojo es mayor, haz un pausa y realiza ejercicios como de respiración, salir a caminar o estirarte. Verás que al volver te sentirás mejor.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario