Smart working, el modelo de trabajo que las empresas necesitan en postpandemia

Se trata de flexibilidad, confianza y tener herramientas de gestión. Foto: Especial

Desde el comienzo de la pandemia, los modelos de trabajo cambiaron drásticamente, pasando a más flexibles o a la distancia, y aunque demostró muchos cambios a favor, aún hay mucho que hacer para tener modelos innovadores y acordes a las necesidades de los colaboradores.

En este contexto, uno de de los modelos que las empresas pueden adoptar en esta nueva normalidad es el Smart working, que combina la movilidad, flexibilidad horaria, trabajo en equipos y uso de nuevas tecnologías para responder a las necesidades no sólo de las empresas sino también de las personas que trabajan en ella.

Gracias a la tecnología y a los cambios en las prioridades que generó la pandemia, el empleo dejó de ser una estructura rígida y ahora más que nunca debe adaptarse a las necesidades del empleado”, explicó Cuponstar, plataforma que ofrece beneficios corporativos.

A pesar de que pueda parecer un método de home office o de trabajar donde se desee, el concepto va más allá, ya que se dan a cada empleado, los recursos necesarios para llevar a cabo su trabajo sin importar dónde se encuentre, con mayor eficacia, eficiencia y productividad.

De acuerdo con un estudio de la plataforma, 80% de los empleados considera que el smart working puede impactar positivamente su trabajo, mientras que nueve de cada 10 encuestados desearían realizar smart working o trabajar por objetivos ya que consideran que este método mejoraría su calidad de vida en el ámbito laboral.

En promedio, un 58% de las compañías en Latinoamérica ya adoptó la modalidad de trabajo remoto, y sus empleados pueden trabajar desde su casa, su cafetería favorita o su ciudad natal, con las herramientas necesarias y la confianza de sus líderes. IBM, Aon, Repsol y Bayer, son algunas de las organizaciones que lo tienen.

¿Por qué es importante esta cultura?

Brian Klahr, cofundador de Cuponstar, aseguró que ahora los empleados tienen mayores exigencias y deseos al momento de trabajar, por lo que es importante que las empresas se adecuen a ello.

“El empleador tiene que comenzar a confiar más en el trabajo por objetivos y no en la presencialidad, mientras que el empleado debe tener conocimientos tecnológicos, saber trabajar bajo objetivos y ser responsable”, detalló.

Como menciona Klahr, este modelo no solo se basa en dar mayores beneficios a los empleados, sino que éstos también deben estar capacitados para las nuevas exigencias de trabajo y un elemento primordial es tener la capacidad de lograrlo, así lo considera 33% de los colaboradores. Otro 30% asegura que es compromiso de la empresa.

“Contar con un proyecto atractivo y con beneficios que le den valor a su salario emocional serán la clave para atraer y retener talentos”.

Asimismo, para que las personas puedan llevar a cabo esta modalidad, entre 26% y 33% de los encuestados afirmó que las cualidades más importantes para realizar smart working son la gestión e inteligencia emocional, la responsabilidad y la organización, por encima de las competencias tecnológicas.

Respecto a los retos para implementarlo, los líderes consideran que el mayor puede ser el área de Recursos humanos, por ejemplo, al desarrollar confianza entre líderes y equipos, mejorar la comunicación, pautar objetivos previos, mantener la cohesión y sentido de equipo, etc.

“Si bien es cierto que es necesario adecuar los sistemas de las empresas, sus regulaciones legales y definir con certeza los tipos de empresas y puestos que pueden ser realizados bajo este modelo, dado que hay labores que requieren trabajo presencial”, finaliza.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario