La reinvención y resiliencia del liderazgo femenino fomentan la innovación

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La capacidad del liderazgo femenino para reinventarse y superar las crisis fomenta la innovación en el negocio e impulsa fuentes de ingreso alternas, comenta Olivia Segura, socia de Asesoría en Capital Humano y Gestión del Talento de KPMG en México.

La especialista asegura que esta cualidad de la mujer líder permite que las directivas generen ahorros o mejoras en procesos que permitan garantizar la liquidez y mantener comprometido al equipo para ser partícipes de la supervivencia y recuperación del negocio.

Lo anterior podría reflejarse, como consecuencia, en la capacidad acelerada de adaptación de su equipo de trabajo y al mismo tiempo de reaprendizaje con un enfoque on the job training, que al final se traduce en la resiliencia necesaria en tiempos de crisis y en un impacto positivo para sus organizaciones.

Justo esa actitud de cambio constante les permite hacer frente a tres retos de negocio. El primero es asegurar la confianza de los inversionistas para apuntalar el crecimiento económico, el segundo es garantizar la liquidez y el financiamiento de las empresas y el tercero adaptar la fuerza laboral para fortalecer la recuperación económica.

Segura dice que es probable que el apoyo que las líderes reciben por parte de sus colaboradores se vea reflejado en el optimismo que prospectan para los planes de inversión, de acuerdo con el estudio Perspectivas de la Alta Dirección en México 2022. Resiliencia ante la incertidumbre, realizado por KPMG en México, el 53% de los lideres anticipa regresar en 2022 y 2023 a los planes que se tenían a inicios de la pandemia.

También destaca que la resiliencia, flexibilidad e inclusión, así como el fortalecimiento de las habilidades del talento y mantener la cercanía con él, son las principales prioridades del liderazgo femenino.

Innovación y transformación

El estudio de KPMG ubica un 13% de mujeres en posiciones de Alta Dirección que consideran que su estrategia de innovación es madura con enfoque en la mejora continua, frente al 37% que la considera todavía inicial y mayormente reactiva ante la disrupción del mercado; un grupo menor refiere que la innovación ha sido estructurada y que cuentan con procesos definidos y formalizados, o bien, que esta se ejerce de forma controlada y se caracteriza por la colaboración coordinada entre múltiples áreas (20% cada opción).

Sin embargo, la mayoría (67%) reconoce la necesidad de contar con el apoyo del Consejo de Administración, el CEO y otros directivos para lograr una transformación digital exitosa, aunado a fomentar una cultura empresarial de mejora continua (50%), así como tener el capital humano con las capacidades y el entrenamiento necesarios para realizar la transformación (45%).

Por otro lado, las líderes de negocios en nuestro país revelan que serán más disruptivas que sus colegas (aunque todos ellos estén buscando asegurar la permanencia del negocio), puesto que se enfocarán primordialmente en innovación transformacional, al destinar la inversión a la creación de nuevos negocios para atender mercados y clientes que anteriormente no atendían, mientras que ellos buscarán centrarse en la innovación incremental con mejoras al portafolio de productos o servicios existentes.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario