Recuperar empleos y reducir informalidad, la deuda pendiente con los mexicanos

Aunque se han generado empleos, aún son bajos comparado a 2020. Foto: Especial

Dos años y medio se han cumplido desde que la crisis de la pandemia comenzó y que dejó a su paso millones de muertes, perdidas económicas, uno de los mayores índices de desempleo, cierres de negocios y precarización laboral, que a pesar de que las actividades se han retomado, aún está pendiente la recuperación de empleos y reducir los niveles de informalidad.

De acuerdo con la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), el país tiene una deuda pendiente con los miles de empleos que se perdieron, pues de los 100,000 formales mensuales que se tenían planeados, solo se han creado 388,000 de los meses durante enero a mayo, lo que genera una fuerte desigualdad.

“No sólo eso, la participación laboral se ubica todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia y, además, la recuperación ha sido desigual entre sectores económicos y regiones”, expuso en su informe Señal Coparmex.

Detalló con base en sus indicadores de #DataCoparmex 2.0, realizados a partir de datos como del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, se observa que aunque s puedan generar empleos, no se está aprovechando el 22.3% del trabajo que los mexicanos pueden ofrecer, en especial 14.6 millones de personas que se consideran desocupados, subocupados (trabajan menos horas de las que quisieran y pudieran) y personas desanimadas (disponibles para trabajar, pero no están buscando trabajo porque consideran que no hay opciones).

Esto ha dejado a 2.4 millones de personas más en esta situación, comparado con lo registrado en 2020.

“La falta de empleos suficientes ha sido una de las principales consecuencias de la pandemia y la plena recuperación del mercado laboral sigue siendo una tarea pendiente”.

Los estados que menor brecha registran son Jalisco (12.8%), Querétaro (13.9%) y Coahuila (15.4%), a diferencia de Tlaxcala (32.5%), Oaxaca (31.3%) y Ciudad de México (29.6%), que tienen el peor registro de uso de trabajo disponible.

Jóvenes en crisis

Otro de los hechos observados es que los empleos formales para jóvenes, entre 15 y 29 años, son cada vez menos comparados con la población en general, pues al primer trimestre del 2022, solo un 40.6% estaba en la formalidad, cuando la población en general registró 44.8 por ciento.

Lo preocupante, añadió, es que en el último año, este índice solo creció 0.5 puntos porcentuales, situándolo aún, por debajo de las cifras registradas antes de la pandemia, las cuales ascienden a 40.8 puntos en el primer trimestre del 2022.

Entre los estados con más jóvenes trabajando formalmente, destacan Chihuahua (65.9%), Coahuila (64.1%) y Nuevo León (63.0%), mientras que Oaxaca (11.4%), Guerrero (14.7%), y Chiapas (16.1%), son los que menos vacantes de este tipo tienen.

Otro desafío que se observa en la población en general, es que quienes están en la formalidad no tienen los salarios suficientes para satisfacer sus necesidades de alimentación, salud, educación, entretenimiento, transporte, entre otros. Muestra de ello es que solo 54% reciben ingresos mayores a lo necesario para cubrir los gastos, una caída de 0.8 puntos porcentuales en este año y 1% en comparación con 2020.

Los estados del norte como Baja California (74.3%), Baja California Sur (70.9%) y Nuevo León (62.0%), son los que ofrecen mejores salarios.

Las propuestas

Ante la situación que vivimos, que también incluye la inflación, la Coparmex pide el apoyo del gobierno para mantener el poder adquisitivo de los ingresos para las familias mexicanas y ofrecer asistencia a los sectores y grupos más afectados por la pandemia.

Asimismo, se pide simplificar la parte regulatoria para transitar de la informalidad a la formalidad, ya que una de las razones por la que no se hace es el extenso proceso burocrático. A esto, se suma ofrecer incentivos fiscales para crear más empleos formales, por ejemplo, deducir al 100% de prestaciones laborales.

“La formulación de políticas públicas sectoriales de largo plazo que permitan promover la creación de empleo decente e inclusivo, así como ayudar a las empresas (en particular a las micro, pequeñas y medianas empresas) en estos procesos de impulso al empleo. México necesita transitar de ser un país de buscadores de empleos, a uno de generadores de empleos”, finaliza la Coparmex.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario