¿Qué nos enseñó el 2020 sobre la forma de trabajar?

Hay 10 lecciones que se deben implementar en el futuro. Foto: Especial

A una semanas de concluir uno de los años más difíciles de la historia, es momento de reflexionar sobre lo que hemos vivido. La vida no volverá a ser la misma al igual que la forma en que hacíamos nuestras vidas cotidianamente. En el ámbito laboral, también hay importantes cambios, algunas formas de hacer ya no volverán y otras nuevas llegaron para quedarse, sólo es cuestión de aprender a adaptarnos.

Entre los cambios más destacados en el mundo laboral es la importancia del trabajo remoto y que no todo se basa en horarios estrictos. Asimismo, el enfocarse en el bienestar y salud de los colaboradores será primordial, ahora más que nunca.

Para Álvaro Villar, gerente general de WeWork North Latam, las oficinas han muerto, ya no será el lugar donde se acude a trabajar de 8:00 a 18:00 horas cinco días a la semana, sino que ahora, será el punto de encuentro para intercambiar ideas, colaborar, innovar y tomar decisiones de forma rápida y eficiente.

Asimismo, hay 10 lecciones que el año nos ha dejado y que toda empresa debe analizar para comenzar su proceso de transformación.

1. La oficina tradicional está muerta

La pandemia nos hizo replantear la forma en la que solíamos trabajar y darnos cuenta qué es lo que realmente valoramos en una oficina. Finalmente existe un consenso colectivo: el futuro del trabajo es flexible y el formato de oficina tradicional ya no es sostenible.

“Cuando sea el momento, los colaboradores regresarán con nuevas demandas de flexibilidad y buscarán más libertad para elegir dónde y cómo se sienten más conectados con su organización y más productivos”, señala Villar.

2. Balance vida personal y laboral es relevante

Ante la modalidad de trabajo remoto, se ha reflexionado sobre la importancia de establecer límites claros entre la vida personal y laboral;  pues en muchas ocasiones el tiempo que hemos ahorrado en trayectos a la oficina se ha invertido en trabajar más.

Además del bienestar de los empleados, las empresas y autoridades están trabajando en el bienestar, por lo que se realizó una modificación al artículo 330-E de la Ley Federal del Trabajo, que busca reglamentar el trabajo a distancia y garantizar que el empleado cuente con las condiciones necesarias para realizar su trabajo desde casa.

3. Home office al 100% no es sostenible en el tiempo

No todas las personas cuentan con las condiciones necesarias para trabajar desde sus hogares, quizás porque no cuenten con el espacio o deban compartirlo con otros miembros de la familia.

Con el pasar de los meses se han descubierto algunos efectos negativos del teletrabajo, como la desconexión con los colegas, la falta de colaboración, el exceso de horas de trabajo y la dificultad para coordinar las actividades profesionales, con las labores del hogar.

Ante esto, en un estudio que realizó WeWork se encontró que 90% de las personas desea regresar a la oficina por lo menos una vez a la semana, y 20% de ellos desean regresar a tiempo completo.

4. La productividad no lo es todo

Si bien empleados y empleadores han coincidido en que el traslado del trabajo a la casa no ha impactado la productividad, hay una creciente preocupación por la pérdida de innovación resultado de la falta de colaboración e intercambio de ideas entre los miembros de la empresa.

“Todos queremos una forma de trabajar más innovadora y flexible. Sin embargo, un estudio reciente confirma que, aunque mantener la productividad no ha sido un problema serio, la falta de conexión face-to-face y el impacto en la cultura organizacional a causa del trabajo remoto, parece estar obstaculizando la innovación en las empresas”.

5. La interacción cara a cara facilita la colaboración entre colegas

Las personas reportan que lograr la colaboración a distancia ha sido todo un reto. El intercambio de ideas es más fácil durante las reuniones en persona en espacios seguros y adecuados. Un estudio realizado por WeWork señala que la colaboración entre colegas ha caído hasta 26 por ciento.

Estos meses de distanciamiento social han resaltado aún más la importancia del contacto cara a cara entre colegas, pues este favorece la innovación y el sentido de pertenencia en las compañías.

6. Las reuniones presenciales favorecen el sentido de pertenencia a la empresa

Mantener la motivación y el compromiso del equipo ha sido uno de los principales retos a los que se han enfrentado las empresas durante el distanciamiento.

Un estudio señala que dos de cada tres empresas han declarado que mantener la moral y el compromiso del equipo ha sido un desafío importante durante este periodo; todo esto tiene que ver con la conexión y el sentirse parte de un equipo, esa conexión que el trabajo remoto no puede sustituir completamente.

7. Flexibilidad como nueva moneda de cambio

Un estudio reciente de Boston Consulting Group, encontró que más del 60% de las personas quieren más flexibilidad en términos de dónde y cuándo trabajan, por lo que los esquemas laborales híbridos y flexibles serán la respuesta ante la creciente demanda de más libertad.

“Los colaboradores quieren regresar a la oficina, pero no a un esquema tradicional, quieren decidir dónde y en qué formato son más productivos sin descuidar la conexión con su equipo y la oportunidad de crear relaciones valiosas en el entorno laboral”.

8. Nuevos modelos flexibles

Ante las nuevas demandas las compañías deberán optar por el modelo flexible que mejor se adecúe a sus necesidades. Reducir la densidad en sus espacios y ofrecer más libertad a los empleados será fundamental.

Una de las tendencias que más auge ha tenido a fin de cumplir con las medidas sanitarias es el “Skeleton Staffing”, que busca reducir la densidad de los espacios por medio de la rotación del personal en el espacio de trabajo.

Otras tendencias como el hub & spoke y la descentralización de oficinas ya se están implementando con éxito, y grandes compañías como Google ya están considerando implementar la “flexible work week” o semana de trabajo flexible, combinando días de oficina y días de trabajo remoto.

9. Inversión sostenible

La renta de un espacio fijo, amarrado a un plazo forzoso ha dejado de ser viable. Hoy por hoy, lo más conveniente para las empresas es que sus oficinas pasen de ser un gasto de capital a un gasto operativo para tener más flexibilidad en términos de recursos.

Además, con la nueva modificación en la Ley Federal del Trabajo que incorpora las obligaciones para los patrones de asumir gastos derivados de la jornada laboral, las deberán reevaluar la eficiencia de sus gastos.

10. Tomar acción y transformar el trabajo

Estamos ante la oportunidad de cambiar la historia del trabajo para siempre, entrar a un nuevo paradigma.

Los directivos y ejecutivos de hoy tienen en sus manos la oportunidad de transformar sus empresas y ofrecer a sus colaboradores la posibilidad de crear un entorno laboral que potencialice su productividad, creatividad y bienestar laboral por medio de esquemas laborales flexibles.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario