Protocolo de protección civil para reapertura de negocios

Las plantas industriales, las máquinas deben llevar un proceso de revisión y mantenimiento. Foto: Shutterstock

La reapertura de negocios y empresas ya comenzó de forma escalonada en la Ciudad de México, después de más de tres meses de mantener las cortinas cerradas por la propagación del Covid-19, pero para operar en la nueva normalidad, habrá que cumplir con algunas medidas de protección que no solo se enfocan en la sana distancia y lavado de manos.

El cierre de los negocios ha provocado que inmobiliario, equipo y otros aditamentos estén descuidados, acumulando polvo, grasa (sobre todo en los restaurantes y cocinas) y otros elementos que pueden ser perjudiciales para las personas. Por ello, la prioridad debe ser identificar todos los riesgos latentes.

Ricardo Alvarado, director ejecutivo P&C en Lockton México, explica que hay muchas variables que la organización debe enfocarse para volver a la nueva normalidad, que si bien dependerá de cada sector, hay unos que aplican para todos, por ejemplo, el sistema de alarma contra incendios.

“Ahorita todos estamos pensando en el tema de contagio como el riesgo más alto que tenemos, pero también no debemos perder de vista que las organizaciones y las plantas están expuestas a otros riesgos latentes como son los incendios”, detalla en entrevista con El Economista.

Añadió que estos sistemas, normalmente funcionan con base en bombas que inyectan el agua para la aspersión, las cuales deben tener mantenimiento para que funcionen correctamente, lo que debe revisarse antes de volver.

Asimismo, en las plantas industriales, las máquinas deben llevar un proceso de revisión y mantenimiento antes de empezar a operar porque pueden causar accidentes como roturas que generalmente tienen costos muy elevados o en casos severos, accidentes a los colaboradores.

En el caso de las cocinas tanto de restaurantes como de algunos corporativos que la ofrecen, existe otro tipo de riesgo: la acumulación de grasa con el polvo, lo que genera un material combustible que a la primera chispa se puede incendiar.

“Lo ideal es que se haya hecho una limpieza profunda pero con la rapidez que nos obligaron a cerrar, muchos no pudieron hacerlo adecuadamente. Esta zona es de las principales que se deben limpiar y sanitizar, incluso varias veces al día”.

Los aires acondicionados, sistemas de calefacción, ventiladores, entre otros, también deben tener una limpieza a profundidad, ya que son los principales difusores de virus, bacterias y causantes de alergias, así como de enfermedades respiratorias.

Productos sanitizantes

En la nueva normalidad, los productos se limpieza serán más valorados que nunca en las empresas, además que se incrementará su número, pero su resguardo también requiere de un protocolo especial.

Alvarado menciona que todos deben tener una zona específica de resguardo, así como se venía manejando pero con un control más estricto y donde no cualquier persona pueda acceder.

Por una parte deben separarse los corrosivos de los combustibles, y bien cerrados. Si por alguna razón se llegan a combinar, pueden crear mezclas tóxicas. Las personas encargadas de utilizarlos deben contar con todo el equipo de seguridad, más fuerte que lo que ya utilizaban.

“Tampoco se trata de tener acumuladas grandes cantidades de estos productos, solo comprar lo esencial porque es otro riesgo. Si llega temblar o simplemente se caen los productos, puede afectar a muchas personas cercanas”.

Lo importante, resalta, es tener un protocolo de acción actualizado para cada posible situación, además del coronavirus. Cuando se planea, el impacto puede reducirse del 50% al 90 por ciento.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario