Prepararse por anticipado, la lección que deja la pandemia a las empresas

Las empresas siempre han enfrentado disrupciones, pero los desafíos de los últimos12 meses han sido implacables. Foto: Especial

Por el Covid-19, las compañías se han vuelto conscientes de que construir resiliencia y anticiparse al futuro es esencial para el negocio.

Los problemas siempre van a existir en las empresas, algunos más graves que otros, y aunque no se puede escapar de ellos, sí puede evitarse el nivel de daño. Para ello, es importante prepararse por anticipado; sin embargo, menos de un tercio de las organizaciones se sienten completamente seguras de que podrían responder a futuras amenazas, revela Deloitte.

Con la pandemia del Covid-19, las empresas se han vuelto conscientes de que construir y reconstruir resiliencia es esencial para sus negocios, pues este evento que ha impactado en la economía no será el único que se vivirá.

De acuerdo con el informe de Resiliencia 2021, elaborado por la consultoría Deloitte, 60% de los directores de experiencia (CXO’s, por sus siglas en inglés) del mundo cree que habrá más disrupciones de esta magnitud en el futuro, ocasionales o regulares.

“Las empresas siempre han enfrentado situaciones disruptivas, pero los desafíos de los últimos 12 meses han sido excepcionalmente implacables. La convergencia de la pandemia, disturbios sociales y políticos, y el deterioro de eventos climáticos, ha hecho que las organizaciones se enfrenten a un proceso complejo en la toma de decisiones, nuevas formas de operar y cambios estratégicos fundamentales”, manifestó Punit Renjen, CEO de Deloitte Global.

Añadió que aunque se busque crear y reconstruir, es probable que el camino de las empresas sea aún más impredecible, por lo cual, para estar mejor preparado, hay que anticiparse al futuro.

Empresas familiares, más resilientes

Si bien han sido meses complicados, las empresas familiares han demostrado ser muy resilientes, ¿por qué?

Durante la pandemia, los sistemas de gobierno de las empresas familiares son los que han permitido adaptarse sin disminuir la estabilidad de la empresa y la familia. Estos sistemas promueven tres aspectos: cohesión, flexibilidad y comunicación, indica el estudio Generar valor a través del buen gobierno elaborado por KPMG.

Asimismo, pueden contar con recursos familiares para mitigar las pérdidas económicas, aunque esto solo es posible con un buen gobierno familiar, ya que el objetivo de éste es que los miembros de la familia se mantengan conectados.

“En entornos frecuentemente dinámicos e impredecibles, la flexibilidad es clave para encontrar el adecuado equilibrio entre la estabilidad y el cambio para mantener la salud de la organización”, dice el estudio.

La clave es que se cuenta con un sistema que mantiene la estabilidad ante los cambios, algo muy frecuente cuando se trabaja con familiares. Si un sistema de gobernanza es eficaz, se puede preparar a la familia y la empresa para una adversidad imprevista. Desafortunadamente, muchas empresas fallan en ello, como es el caso de las mexicanas.

Prioridades de resiliencia

Para prepararse mejor ante las adversidades, lo primero es tener presente los principales problemas que se pueden presentar en los siguientes años.

Los CXO’s encuestados por Deloitte, aseguraron que el principal problema que deben atender en la siguiente década es el cambio climático (47%), seguido de atención médica y prevención de enfermedades (42%), brechas en educación y capacitación (39%), desigualdad de ingresos y distribución de riqueza (37%) y sesgo sistémico y desigualdad, como racismo o sexismo (31%).

A pesar de que la pandemia ha concientizado sobre cuidar la salud, la preocupación mayor sigue siendo la necesidad de eliminar el sesgo sistémico y promover la sostenibilidad ambiental, por lo que ya se están ejecutando acciones y se planean más el siguiente año.

Por ejemplo, ya se capacita a los empleados para ser ambientalmente sostenibles, diseñar productos o servicios más sustentables, exigir a proveedores y socios a cumplir con criterios de sostenibilidad y reducir los viajes en aviones de los empleados una vez que la pandemia termine.

Lo que se planea hacer es despedir a empleados que tengan comportamientos racistas o discriminatorios y promover mayores acciones de inclusión y diversidad, como reuniones educativas, y criterios específicos de contratación y promoción de colaboradores.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario