Políticas de equidad de género impulsan la presencia de mujeres en la bolsa

María Ariza, directora general de la Bolsa Institucional de Valores (Biva). Foto: Especial

“El sector bursátil es de hombres y de mujeres”, por ello se deben seguir implementando políticas y acciones a favor de la equidad de género y romper con la desigualdad salarial, sostuvo María Ariza, directora general de la Bolsa Institucional de Valores (Biva), quien en el 2018 se convirtió en la primera mujer en dirigir una plaza bursátil en México.

Si bien, explicó que el directorio de las empresas públicas sigue siendo mayoritariamente masculino, hoy se está viviendo “un cambio de paradigma” y “mucha más apertura” entre las empresas, grupos financieros e intermediarios bursátiles que están buscando incorporar a más mujeres en sus equipos directivos.

Recordó que a finales del año pasado y a principios de este 2022 se dio a conocer el nombramiento de tres mujeres dentro del sector financiero, con Victoria Rodríguez, al frente del Banco de México; Marliz Mejía, asumiendo la dirección general de Casa de Bolsa de Deutsche Bank en México y Lorenza Martínez Trigueros como directora general de banco Actinver.

“Claramente vamos a ver cada vez más y más mujeres con roles en la alta dirección (...) En México tenemos un reto en ese sentido y definitivamente todavía hay trabajo por hacer porque no es exactamente en donde queremos estar”, manifestó Ariza, tras referir que la participación femenina dentro de los consejos de administración en empresas públicas del país sigue lejos del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con un 8.7% de representatividad, en el extremo está Francia, con más de 41 por ciento.

Incluso, subrayó que las mujeres han demostrado dar resultados positivos para las empresas, como lo reveló un estudio de la consultora McKinsey: Las empresas con más del 30% de mujeres en los equipos directivos tienen un desempeño financiero superior frente a las empresas con menos participación y registran un 48% más de rendimiento.

Por ello consideró que este tema debería impulsarse desde diversos frentes. Con políticas internas empresariales para promover el desarrollo y crecimiento de las mujeres, así como para retener el talento femenino. En suma, generar acciones en pro de un equilibrio entre la vida personal y profesional para las mujeres, pero también para hombres; con trabajo flexible y equidad salarial.

Desde Biva, comentó María Ariza, han formulado estrategias para “romper con el techo de cristal” entre las compañías. “A las empresas que salen al mercado público le hemos puesto una enorme atención porque necesitamos potenciar la situación laboral de las mujeres”, aseguró.

En este sentido dijo que han premiado públicamente a las emisoras con apertura para que haya consejeras independientes. Cuando una empresa busca hacer un listado en Biva se les pide informar cómo es la representatividad de las mujeres en el ‘top management’.

El año pasado, inversionistas institucionales, como Afores, fondos de inversión, fondos de capital privado, y organizaciones de la sociedad civil, firmaron públicamente el compromiso de igualdad salarial y en este 2022 se va a refrendar el acuerdo, esperando que se unan nuevos inversionistas.

“Vamos a seguir haciendo esfuerzos, crear nuevos programas, conectar a las mujeres líderes en todas las empresas, con las oportunidades, haciendo un trabajo en conjunto con las compañías y organizaciones de la sociedad”, añadió María Ariza quien reveló que en Biva en el equipo de nueve directivos tres son mujeres.

Entonces consideró que “hay espacio para que más mujeres participen en el sector bursátil, hay mujeres profesionales y preparadas. Tenemos que seguir presionando, me sumo en todos los aspectos para seguir empujando la participación de las mujeres en Bolsa”, aseguró María Ariza quien también se ha abierto paso en el mundo bursátil.

“Me ha costado mucho trabajo abrirme paso (y) decirme mi misma ‘sí’. A mí también me da miedo, me he sentido con poca confianza en muchos momentos, cuando nos enfrentamos a un mundo diferente eso siempre genera miedo, retos y angustia”, finalizó la directora general de Biva.

CRÉDITO: 
Judith Santiago / El Economista