La mediación y su potencial como forma de justicia

Pascual Hernández Mergoldd, autor de Mediación en México. Foto: Especial

Por años, nos acostumbramos a que los conflictos legales sean atendidos por abogados en tribunales, quienes se encargan de decidir por nosotros y buscar las soluciones, cuando realmente ese poder lo  tenemos nosotros a través de la mediación, una forma de justicia que no ha permeado en México como debiera y que es necesario impulsar.

Ante este panorama, Pascual Hernández Mergoldd, abogado y mediador profesional, expone la necesidad de ver a la mediación como una herramienta de paz para evitar mayores conflictos, que no solo se limita al ámbito jurídico, sino que debe ser social en donde todos tomemos acción.

“No estamos acostumbrados a decidirnos nosotros directamente. Por eso al acudir a una mediación, nos da miedo decidirlo y queremos consultarlo con otras personas, lo que distorsiona la voluntad propia del compareciente porque si se involucran a otras personas se contamina la decisión”, expuso durante la presentación de su libro Mediación en México, realizada en la Universidad del Claustro de Sor Juana.

En este sentido, Jorge Pesqueira Leal, presidente del Instituto de Mediación de México, expuso que México se encuentra en evolución de un modelo de justicia que aplica a todas las ramas del Derecho, incluso a la vida cotidiana, que puede convertirse en uno de los mecanismos alternativos de solución de  controversias, lo que constituye una garantía para los gobernados de acceso a una justicia pronta y expedita.

“Hay que hacer de la mediación un instrumento de construcción de cultura de paz. Sabemos que requerimos de muchas herramientas; sin embargo, solo mirando o conversando, no transformaremos la realidad, lo haremos si nos convertirnos en personas activas. Con la mediación, los protagonistas de un conflicto toman parte activa al construir una solución para todos”, indicó.

A esto se sumó Fernando Martínez de Velazco Medina, rector de la universidad San Sebastián y Socio patrono de Asociación Nacional de Mediación, quien mencionó que al ejecutar la mediación como vía para resolver e incluso prevenir conflictos, no solo se podrá atender mejor la situación, sino que se evitarán juicios largos y otros inconvenientes. Solo se trata de dejar el ego para poder actuar eficazmente.

“Nuestra cultura estaba hecha en el sentido de mientras no vea a mi contrario desangrado y a punto de morir, es cuando nos acercamos a decir ‘oye, ¿quieres llegar a un arreglo?, ¿te interesa que platiquemos?’

Estábamos hechos a primero mata y luego actúa, ahora hay que dejar ese ego fuera”, aseveró.

Actuar del mediador

Los especialistas coincidieron que un problema de las mediaciones es que no siempre se sabe cómo platicar con los involucrados, por lo que se requiere la presencia de un mediador.

Para Hernández Mergoldd, los mediadores deben propiciar la equidad, sobre todo porque es un proceso de negociación, también requieren ser neutral y ejecutar la escucha activa. "Permite que la palabra de las partes tengan el efecto y propósito deseado”.

De igual manera, mantener la confidencialidad de lo dicho en el proceso de mediación y actuar bajo el principio de la legalidad.

“Estamos en un proceso de construcción. Además de la mediación pública y privada, se ha abierto espacio a la social y las iniciativas que aborda en el libro, abordan precisamente esta estrategia: que los mexicanos apostemos por la cultura del diálogo, consenso y acuerdo en las relaciones en todos los ámbitos en cualquier espacio”, resaltó Pesqueira.

De esta manera, finalizó, la mediación social se analiza, pondera y presenta al lector en la obra de una forma amena, sencilla y accesible para las personas que quieren tener una primera aproximación a la mediación o bien ya lo hicieron, pero quieren aprender más. También para estudiantes de derecho es fundamental.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario