Los siete ingredientes para tener un ambiente laboral saludable

Se trata de garantizar la salud física, emocional y dar tranquilidad. Foto: Especial

Antes de la pandemia del Covid-19, se consideraba que entre los elementos más importantes para crear un ambiente laboral saludable estaba tener buenas instalaciones de oficinas, incluir atracciones y tener cierta forma de trabajo; sin embargo, este año y dos meses que hemos vivido de crisis, ha demostrado que se requieren otros elementos.

Gerardo Yepez Director de Up Sí Vale, México, explica aunque la pandemia tomó por sorpresa a todos y que no ha sido fácil, también ha representado una oportunidad, un reto para las empresas de hacer cambios y de aplicar lo que ya se venía hablando sobre los cambios que el ambiente laboral requiere.

Por ello, para tener una cultura laboral saludable a partir de ahora, Yepez considera que se deben seguir siete pasos, los cuales también le han permitido a Up Sí Vale ser reconocida en el top 10 de los mejores lugares para trabajar en tiempos de reto.

Enfoque total en el bienestar

A raíz del confinamiento cuidar de la salud de los colaboradores fue esencial; sin embargo, el bienestar va mucho más allá, incluye no solo la salud física, sino también la mental y emocional.

En este sentido, hay que buscar actividades integrales como meditaciones, atención psicológica e incluso consejos nutricionales.

“No hay que olvidar que estamos pasando por un evento sin precedentes y que para muchos esto significó diferentes niveles de estrés”.

Proporcionar el equipo necesario

Puede parecer obvio pero las herramientas de trabajo adecuadas son fundamentales para que el trabajador se sienta apoyado.

Si los colaboradores solo contaban con su equipo en la oficina, se deben otorgar equipos portátiles, accesos, redes y aditamentos necesarios para trabajar vía remota. Esto no solo ayudará a hacer el trabajo, sino que representará una preocupación menos.

Otra opción es otorgar monederos electrónicos con apoyos económicos para los gastos que representa trabajar desde casa.


Capacitación en nuevas tecnologías

No solo se trata de proporcionarles las herramientas tecnológicas necesarias, sino que se debe capacitar y acompañar a los colaboradores en la adaptación de las mismas. También tienen que aprender a trabajar a distancia y bajo formatos o tiempos diferentes.

Lo ideal es crear un canal de comunicación especial, donde los colaboradores puedan acudir en caso de tener problemas técnicos, cualquier duda o problema sin importar lo sencillo o básico que parezca, que sepan que tienen a alguien en quien podían consultar.

Fortalecer el liderazgo

Los líderes son siempre un pilar fundamental para que los equipos se mantengan productivos, conozcan los objetivos y metas de la empresa.

Por ello, reforzar el liderazgo y capacitar a las cabezas de los departamentos para que sepan cómo comunicarse e inspirar a sus equipos a la distancia, es una acción vital paréala nueva normalidad.



Escuchar al colaborador

“Si no sabemos dónde duele difícilmente podremos encontrar la cura. Ante la emergencia, Up Sí Vale mantuvo una serie de encuestas periódicas para medir el sentimiento de los colaboradores, detectaron que en diferentes puntos del año sus preocupaciones variaban”, indicó Yepez.

Saber cómo se sentían en diferentes momentos, permitió a la empresa accionar campañas o actividades que disminuyeran sus preocupaciones o niveles de ansiedad en situaciones específicas.



Crear comunidad

El aislamiento provocó en muchos empleados miedos y ansiedades diversas; sin embargo, una forma de vencerlo es creando células de trabajo para protegerse los unos a los otros e impulsar actividades extralaborales en conjunto, como compartir talentos o desempeñar diversas actividades vía virtual.

Tener un propósito

Compartir con los colaboradores los objetivos sociales de la empresa más allá de las metas de productividad, les dará un sentido de pertenencia y orgullo para saber que su trabajo día a día hace una diferencia.


“Lo principal, es ver a las personas como una figura 360º, tener presente que un empleado no es solo un trabajador, también es parte de una familia, un grupo social o una pareja, tiene intereses y capacidades fuera de la organización, es fundamental mirarlos como seres completos, para poder crear ambientes y acciones que respondan a una perspectiva humana”, manifestó Yepez.

Añadió que con estas acciones, la calidad de vida de las personas mejorará, las hará más productivas y comprometidas, se sentirán orgullosas de su lugar de trabajo y querrán permanecer en el, evitando la fuga de talento y la rotación de personal.

“Toda acción que mejore la calidad de vida de los trabajadores es una inversión en el activo más importante de las empresas, las personas que trabajan en ella”, finalizó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario