Lecciones para líderes y trabajadores de la salida de Leo Messi del Barcelona

Por más apegado y enganchado que esté un trabajador en una compañía, en cualquier momento puede llegar el adiós.Foto EE: Archivo

“Es muy difícil esto para mí, después de tantos años de hacer toda mi vida acá, no estaba preparado”, esas fueron algunas de las palabras de despida de Lionel Messi, entre lágrimas, del Barcelona, un club al que le entregó prácticamente todo en más de 20 años e incluso al que llegó a cargar en sus hombros en los momentos más complicados.

Messi debutó con el primer equipo a los 16 años en la temporada 2003-2004 y desde ese momento la leyenda comenzó a escribirse. En el club, el jugador encontró ese espacio para crecer, desarrollarse y convertirse en un referente. El capítulo con el Barcelona tuvo punto final en este agosto.

La relación de Leo con el FC Barcelona y su despedida puede tener más lecciones laborales que todo un libro. El compromiso con la empresa, el esfuerzo constante, el compañerismo y el liderazgo, son sólo algunas reflexiones en torno a la noticia que ha sacudido a toda una afición y seguidores del futbolista argentino.

“Ojalá hubieses más Messis en el mundo”, dice en entrevista Jorge Rosas, CEO de WeWow, consultoría en capital humano. El especialista considera que la carrera del futbolista en el club, desde su inicio hasta el final tiene lecciones tanto para líderes como para trabajadores en todos los niveles de la organización.

Todos llevamos un Messi dentro, porque a todo mundo nos ha gustado trabajar en un lugar, nos ha costado dejar un lugar que queremos, nos hemos desenganchado de un lugar de trabajo, hemos tenido un mal jefe, todos hemos vivido nuevas experiencias”, afirma.

Alejandro Molina, director general de la consultoría Revitalización Organizacional, opina que el adiós de Lio Messi deja una reflexión importante sobre la manera en la que las personas deben irse de una empresa. “El tema es que tú te vayas con gratitud y no resentido, cuando la gente se va resentida de las organizaciones le cuesta mucho trabajo volverse a comprometer”.

Lionel Messi se despidió del Barcelona con más de 37 títulos y más de 7,000 goles. “Pasé muchas cosas hermosas, también malas, pero todo eso me hizo crecer y seguir mejorando para ser la persona que soy hoy. Di todo siempre por este club, por esta camiseta desde el primer día que llegué hasta el último y la verdad es que me voy más que conforme”, comentó el futbolista con más partidos en la historia del Barcelona en su última rueda de prensa.

En los últimos años, la estancia de Messi en el club no había sido la más idónea, al menos para él. La directiva que encabezó Josep Maria Bartomeu se encargó de “hartar” al jugador al grado de generar una antesala de la salida del equipo que este año sí se cumplió.

Entre otras lecciones, Jorge Rosas subraya que el caso del jugador se puede relacionar con etapas de la vida profesional en la que las personas ya no están a gusto en las empresas. “La gente le renuncia a su jefe, no a la institución. Eso aplica en la situación del Barcelona, los últimos dos presidentes no fueron líderes que cuidaran de Messi”.

Por su parte, Alejandro Molina resalta que la situación del jugador deja el aprendizaje de que despedirse de una organización a la que alguien se ha entregado tanto es algo que puede pasarle a cualquiera. En ese sentido, irse sin resentimiento es lo que le facilita a los trabajadores volverse a comprometer y continuar con su desarrollo profesional y personal en otra empresa.

Lecciones del caso Messi

Las lecciones de la trayectoria de Leo en el Barcelona y su despedida podrían agruparse en dos categorías. La primera, la carrera de las personas en una empresa; la segunda, las reflexiones para quienes cambian de organización e incluso llegan a la competencia directa.

En cuanto al desarrollo profesional en una organización, Jorge Rosas apunta que la carrera de Messi deja estos aprendizajes:

1. Los ciclos terminan

Por más apegado y enganchado que esté un trabajador en una compañía, en cualquier momento puede llegar el adiós por razones que escapan a la persona, o bien, el colaborador puede desconectarse emocionalmente de la empresa y cuando esto ocurre, la estancia en el lugar se torna complicada.

2. Altas, bajas y fin

Por más exitoso que sea el colaborador, hay momentos en los que los resultados no se dan y se debe tener presente que hay instantes en los que es mejor despedirse del lugar que tan feliz te hizo para mantener el recuerdo intacto. “Él llevaba tres años sin ganar ningún campeonato. Como en la música, hay que saber cuándo hay agudos, graves y silencios, y en qué punto terminar la melodía”, expone el CEO de WeWow.

3. Un jefe puede hartarte

Aunque las personas pueden estar comprometidas al 100% con la institución, un mal líder puede incidir en que el talento más valioso se vaya. Cuando un jefe cansa y harta a los colaboradores, se van en el momento que puedan.

4. Hacerte prescindible

La salida de Ronaldinho dejó un hueco importante en el Barcelona, pero eso fue lo que permitió que Messi creciera e incluso superara a la figura. En las organizaciones también hay momentos en los que los líderes deben hacerse prescindibles para que crezcan otras personas.

5. El dinero no lo es todo

Hay una etapa en la vida, como la que está pasando Leo, en la que el dinero no es lo más importante, sino disfrutar de la familia, de la vida y volverte más sabio. Es importante detectar estos momentos en el ámbito profesional en los que ya no se aspira a mayor poder o riqueza, sólo a disfrutar lo que has construido.

Imagen de Leo Messi en el Camp Nou. Foto: Reuters
Alejandro Molina considera que la continuidad de la carrera de Messi en el París Saint-Germain (PSG) también deja lecciones importantes para quienes cambian de empresa:

1. El compromiso

Ahora Leo tiene que dar lo mejor en un nuevo equipo. Lo mismo ocurre cuando las personas cambian a otra empresa, que incluso puede ser la competencia: hay que comprometerse nuevamente a tener el mismo desempeño y aportar lo mejor, respetando el espacio anterior.

2. El aporte

Tom Brady es un caso similar, después de ser referente de los Patriotas de Nueva Inglaterra, llegó a los Bucaneros de Tampa para liderar el equipo a su segundo Super Bowl después de 18 años. Leo llegará al PSG con altas expectativas y así como ellos, las personas deben ingresar a una nueva compañía con energía y mentalidad de mejorar las cosas, conectándose de buena manera con sus compañeros.

3. El sello

Al lugar donde llegue la persona, hay que dejar una buena huella y un legado, a Messi ahora le toca hacerlo con el PSG tal como lo hizo con el FC Barcelona. Lo mismo ocurre en el ámbito empresarial, las personas deben aportar a la nueva organización para dejar un nuevo legado.

4. Hacer equipo

Al Barcelona le toca desarrollar un nuevo equipo para mantener su nivel competitivo, de la misma manera, las organizaciones tienen que tener el foco en construir equipos y no únicamente estrellas, además de procesar rápido los cambios para reforzarse cuando se vaya un miembro clave.

“La credibilidad que hayas generado en otros lugares y la forma en la que trabajas te facilitará la llegada a una organización. Cada vez que cambias de organización generas una historia”, expresa el director general de Revitalización Organizacional.

CRÉDITO: 
Gerardo Hernández / Factor Capital Humano