Incremento de actividades familiares durante pandemia limita el crecimiento de mujeres líderes

Foto: Especial

La carga de las actividades familiares y domésticas continúa siendo un reto, pues dificulta el crecimiento y desarrollo de la carrera de las mujeres.

De acuerdo con el estudio “Mujeres de la Alta Dirección en México. Liderazgo femenino en la nueva realidad”, realizado por KPMG, 70% de las directivas reconocen que existen retos a pesar de tener disposición por salir adelante y tener fortalezas para hacer frente a condiciones adversas.

En primer lugar, destaca Olivia Segura, directora de Asesoría en Capital Humano y Gestión del Talento de KPMG en México, está la necesidad de balancear su vida personal y profesional, debido a que el confinamiento y las restricciones sanitarias han afectado en mayor medida a las mujeres como consecuencia del rol y responsabilidades que típicamente se asocian a su género.

“La carga de las actividades familiares y domésticas continúa siendo un reto que puede dificultar el crecimiento y desarrollo de su carrera en muchos casos todavía”, destaca Olivia Segura.

Precisa que las mujeres líderes podrán influir desde su posición y jerarquía para promover condiciones flexibles y orquestar un cambio cultural en sus organizaciones, que permita lograr un equilibrio, especialmente necesario durante la contingencia.

Así lo demuestran los resultados publicados por el World Economic Forum, ya que a raíz de la crisis generada por el Covid-19, 1 de cada 4 mujeres están considerando desacelerar su carrera o dejar su trabajo totalmente, esto debido a las actividades que tienen que realizar a nivel personal y familiar para apoyar en su entorno familiar, en su rol como madres, esposas e hijas, entre otros. “Por ello, contar con el apoyo y empatía de las directivas empresas y los equipos de trabajo será crítico para evitar perder a este talento, y ayudar a que las directivas continúen su crecimiento laboral”.

Toma de decisiones

Tomar decisiones que impulsen su carrera es el segundo reto más importante que enfrentan para las directivas encuestadas. En este sentido, el “síndrome del impostor” podría estar jugando un papel determinante, generando inseguridad y auto percepción persistente de ser incapaces de entregar resultados, tener miedo al éxito o al fracaso o autosabotaje.

“La mayoría de las directivas (77%) afirma haber experimentado personalmente este síndrome en diferentes momentos de su carrera”. Es importante destacar que los roles y estereotipos de género tienen un impacto significativo en el sentido de pertenencia de una mujer en un lugar de trabajo, por lo cual es relevante contar con líderes, jefes y mentores que apoyen a las mujeres que asumen roles de liderazgo o son promovidas al nivel ejecutivo o de gerencia para potenciar su desempeño y resultados.

Impacto en el desarrollo profesional

La mayoría de las directivas coinciden en que la crisis sanitaria incrementará su resiliencia gracias a que han desarrollado nuevas habilidades y adquirido conocimientos (76%) en este periodo, mientras que 35% considera que su desarrollo profesional será impulsado con mayores responsabilidades, y un 34% percibe que afectará sus ingresos (bonos, utilidades u otras compensaciones).

De esta manera, las mujeres que conforman la Alta Dirección reconocen la importancia de desarrollar nuevas habilidades y adquirir nuevos conocimientos como respuesta ante un entorno cambiante, que demanda una actualización en los programas de capacitación y perfiles, lo cual permitirá que las líderes y sus equipos cuenten con el apoyo necesario para asegurar el upskilling y reskilling que los mantendrá vigentes como organización y como profesionales.

Por otro lado, la creación de nuevos puestos de trabajo derivados de la digitalización, y los distintos esquemas y formas de trabajo ofrecerán la oportunidad de asumir mayores responsabilidades a quienes estén preparados para ello; aun cuando sus compensaciones puedan verse afectadas temporalmente, gracias al desarrollo de nuevas competencias podrán beneficiarse y acceder a mejores oportunidades a mediano y a largo plazo.

CRÉDITO: 
Olivia Segura, directora de Asesoría en Capital Humano y Gestión del Talento de KPMG en México