Guía para instalar lactarios en las empresas: STPS

El 63% de las mujeres que labora está en edad reproductiva y casi 74% es madre. Foto: Especial

Las mujeres enfrentan obstáculos para tener un empleo, y una vez que lo consiguen encaran otros desafíos para mantenerlo, como la falta de un espacio digno para amamantar.

Alimentar a sus bebés es un derecho de las mujeres y de la infancia, recordó Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS), al presentar la Guía para la instalación y funcionamiento de salas de lactancia.

En México se han conquistado derechos laborales, como las vacaciones o el aguinaldo, “pero todavía hay una brecha en los derechos de las mujeres”, indicó la funcionaria.

Más de 21.8 millones de mujeres tienen un trabajo remunerado en este país, lo que presenta a 39% de la fuerza laboral, recordó. El 63% de las mujeres que labora está en edad reproductiva y casi 74% es madre.

Si bien cada vez más empresas han instalado un lactario, “no basta con tener el espacio físico”, subrayó Luisa María Alcalde. Su construcción debe ir acompañada de “una cultura laboral de respeto a las mujeres”.

La guía, sostuvo, orientará a los centros de trabajo en la creación de lactarios y de políticas que aseguren su buen funcionamiento. En el evento virtual, la Universidad Iberoamericana y Unicef México presentaron un diagnóstico sobre las políticas de promoción de la lactancia materna en el entorno laboral en México.

“Sus resultados mostraron que los administradores están conscientes de los beneficios, pero son pocos los lugares en donde se han implementado”, sintetizó la secretaria del Trabajo.

¿En qué beneficia a las empresas?

El derecho a la lactancia está garantizado por la Constitución, en los artículos 4º y 123. También en la Ley Federal del Trabajo, en el artículo 170, el cual indica que las madres tienen derecho a “dos reposos extraordinarios por día, de media hora cada uno, para alimentar a sus hijos en lugar adecuado e higiénico que designe la empresa”. O bien, podrá reducir una hora su jornada de trabajo” durante seis meses.

Es un derecho de la infancia y de las mamás, pero también trae beneficios a la empresa, señaló Christian Skoog, representante de Unicef en México. Por ejemplo:

  • Disminuye el ausentismo laboral por enfermedad de la madre, hija o hijo entre 30 y 70%
  • Asegura la reincorporación al trabajo tras la licencia de maternidad
  • Las trabajadoras generan compromiso y sentido de pertenencia con la empresa
  • Mejora la imagen de la organización y se hace atractiva para potenciales trabajadoras y retiene a las que ya laboran ahí
  • Ahorro en costos de atención a la salud
  • Aumento de la productividad y ganancias. En promedio se obtiene un retorno de 3 dólares por cada dólar invertido.

El primer paso, que no es el lactario

Las salas de lactancia son espacios en el centro de trabajo donde las madres pueden amamantar o extraer su leche para almacenarla y alimentar más tarde a su bebé, explica la guía.

Para comenzar hay que tener una política institucional, antes que el lactario. Ésta deberá promover “la corresponsabilidad de las embarazadas, madres lactando y la comunidad empresarial”. Esta política debe:

  • Desarrollarse en colaboración con las personas trabajadoras y profesionales y estar pensada en prevenir la discriminación hacia las mujeres embarazadas y las madres.
  • Informar, involucrar, sensibilizar y capacitar tanto al personal directivo como al resto.
  • Estar plasmada en un comunicado firmado por la máxima autoridad del centro de trabajo.
  • Brindar las condiciones para que los primeros seis meses de vida de las y los lactantes la leche materna sea su único alimento.
  • Luego de ese periodo y hasta los dos años, continuar ofreciendo apoyo para sostener la lactancia materna complementaria.
  • Ser flexible en cuanto a las de pausas para lactancia,
  • Apoyar a las mujeres que están lactando creando una red de voluntariado que le informe y apoye a ejercer ese derecho.
  • Designar una persona o grupo responsable del desarrollo, implementación y coordinación de la sala de lactancia.

Ahora sí, así se monta una sala de lactancia

La instalación “no representa un costo elevado para la organización”, se afirma en la guía. No se requiere de un espacio nuevo, sino de uno que pueda acondicionarse. El tamaño dependerá del número de mujeres en edad fértil y las condiciones de espacio físico de cada empresa.

Las salas de lactancia tienen que ser:

  • Higiénicas
  • Privadas
  • Confortables
  • Tranquilas
  • Accesibles

Parte del equipo que se requiere es:

  • Sillas ergonómicas, cómodas y lavables
  • Mesas individuales
  • Refrigerador con congelador independiente para conservar la leche
  • Dispensador de agua potable
  • Fregadero
  • Libreta o bitácora de registro de uso de la sala de lactancia

Recursos Humanos, la pieza clave

El compromiso y liderazgo de directivos y responsables de Recursos Humanos fue crucial para que los lactarios pudieran instalarse y tener un buen funcionamiento, de acuerdo con el reporte de Unicef y la Ibero.

El área de gestión de talento debe designar a una persona que coordine la sala de lactancia. Ésta deberá anticipar las acciones para cuando la trabajadora vuelva de su licencia de maternidad y le deberá brindar información sobre los métodos de extracción y conservación de la leche, apunta la guía de la STPS.

Las compañeras y compañeros “deben comprender que la mujer que amamanta está contribuyendo a un mejor clima laboral” y, por lo tanto, debe ser respetada y apoyada.

CRÉDITO: 
Blanca Juárez / Factor Capital Humano