Gestionar sin estar, la forma de liderar a distancia

Para liderar a la distancia se requiere aprender a confiar y saber delegar. Foto: Reuters

El líder requiere confiar en los colaboradores y aprender a delegar, sobre todo crear una cultura basada en resultados.

El trabajo remoto tomó por sorpresa a muchas empresas durante el 2020; aunque algunas ya aplicaban esta modalidad, la mayoría lo veía como algo a futuro o no confiaban en ello; sin embargo, la necesidad del aislamiento llevó a las compañías a trasladar a sus trabajadores a laborar desde casa.

Pero, ¿cómo liderar a distancia?, ¿cómo dirigir al equipo de trabajo?, ¿cómo confiar en los colaboradores? Si bien, no es una tarea fácil, tampoco es imposible, pues se requiere aprender a confiar y saber delegar.

Para romper con la cultura del liderazgo presente, con la figura del jefe que cree que el empleado es más eficiente si está en el trabajo y es “vigilado”, se requiere cambiar la mente del líder y crear una cultura basada en la confianza y la capacitación, un líder más optimista y colaborativo.

“Gestionar sin estar es una filosofía de trabajo. Una forma de hacer las cosas más allá del lugar donde se desarrollen las tareas, es conducir una organización, un grupo de trabajo, sin la necesidad de estar físicamente presente”, dice Martha Alles en su libro “Gestionar sin estar”.

Es cierto que no todas las empresas pueden implementar un trabajo a distancia y que algunas, como consecuencia de los buenos resultados obtenidos durante la pandemia, mantendrán un modelo de trabajo híbrido (a distancia y en la oficina). Lo importante será que la empresa reflexione si desea implementar un esquema transitorio o permanente.

Una forma de definirlo es conocer las capacidades de los colaboradores y el deseo de trabajar a distancia, porque habrá quienes prefieran ir a la oficina. Las habilidades tecnologías también son importantes ya que se requerirá del dominio de nuevos softwares; si el personal no cuenta con estas habilidades, implementa cursos e impulsa la especialización.

Ten presente que el cambio cultural debe englobar a toda la empresa y comienza por los líderes de área, ellos serán los encargados de difundir la nueva cultura.

Confianza, igual a resultados

La relación jefe-colaborador debe incluir la confianza. Si un jefe piensa que los colaboradores solo trabajan cuando él está presente, o si el colaborador deja de hacer sus tareas cuando el jefe sale un momento, esa relación está quebrada.

Si la confianza está rota será más difícil el trabajo, por ello la confianza mutua es la base de cualquier relación, sobre todo cuando se trabaja en home office.

Entonces, ¿cómo se controlan las actividades cuando se trabaja a distancia? Simplemente no se controlan, se trabaja mediante resultados y objetivos. Así el colaborador podrá definir sus horarios y dar los mejores resultados.

Aprende a delegar

Para dirigir un grupo de colaboradores a distancia, primero se requiere conocer las habilidades de los colaboradores, después entrenar y capacitar, y una vez que el trabajador está listo, ya es posible delegarle tareas.

Cuando se delegan tareas, el líder podrá administrar al personal de forma más fácil y conocer cuándo los colaboradores logren sus metas o si se requiere una nueva estrategia para impulsar el rendimiento.

“Un buen jefe solo delega tareas a un colaborador que posea las capacidades adecuadas para llevarlas a cabo exitosamente. Esto implica que sea en tiempo y forma”, relata la autora.

En este punto, Martha se pregunta: ¿cómo entrenar y delegar un equipo que llevará a cabo una responsabilidad importante “sin estar”, sin la necesidad de la relación presencial habitual? La respuesta es hacer uso de la tecnología, que permitirá dar un seguimiento mucho más frecuente.

No olvides que cuando se delega una tarea, la persona que la asume será responsable por su ejecución; sin embargo, el jefe responderá por su trabajo propio y el de los demás.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario