Flexibilidad laboral, prioridad para millenials y generación Z

La flexibilidad es una de las principales prioridades de las nuevas generaciones. Foto: Especial

Las formas de trabajo cambian con el paso de los años y de acuerdo a las necesidades de las personas, por lo que las empresas deben adaptarse a los cambios para tener mayor productividad y más talento en la compañía.

En la actualidad, quienes están fijando nuevas formas de trabajo son la generación millennial y comenzando poco a poco la generación Z, quienes ya no buscan las formas cotidianas de trabajo, sino espacios donde se sientan libres y sobre todo, tengan flexibilidad.

“La flexibilidad es un eje vital para los millennials y la generación Z, sobre todo tomando en cuenta el innegable impacto de la Industria 4.0, la cual conlleva un enfoque en lo digital”, asegura Mario Cantón, director de Customer Experience de Steelcase México.

Por ello, las empresas deben entender cómo brindar soporte a las diversas maneras en que las personas realizan su trabajo, dar importancia a la colaboración e inspirarlos para que se reúnan en el mismo espacio, indica Cantón.

Detalla que la tendencia hacia la flexibilidad está muy presente desde los últimos 10 años, pues los empleados que iniciaron su vida laboral a partir de la década de los noventa o principios de los 2000, aprovechan al máximo todas las posibilidades de movilidad y eficiencia que suma la tecnología, marcando la pauta para la fuerza laboral entrante.

Esta visión pasó de ser un beneficio adicional, a un factor determinante no sólo para la retención del talento, sino en la capacidad de crecimiento de las empresas.

De acuerdo con la Millennial Survey 2018 de Deloitte, entre los empleados jóvenes que piensan en permanecer más de cinco años con una empresa, 55% asegura que existe mayor flexibilidad en sus espacios de trabajo en comparación de hace tres años, lo que revela un panorama de mayor prosperidad y estabilidad para las empresas que cuidan el bienestar e inspiran a sus empleados.

Asimismo, indica que existe un cambio dramático en la percepción de los negocios que no armonizan sus prioridades con las de las personas que la conforman.

Esto provoca ver a la flexibilidad más allá de simples horarios abiertos o prestaciones, ya que implica darles control sobre la forma y el lugar donde se ubican en el entorno.

“Una estrategia para lograrlo es crear una variedad de espacios a lo largo del ecosistema de trabajo, incluyendo salas para colaboración en grupos pequeños, work cafés, sitios diseñados para la privacidad o para equipos grandes.

De esta manera, la empresa difumina los límites con las oficinas tradicionales y se convierte en un espacio innovador con lugar para todo estilo laboral, así como de profesionales de todas las generaciones, esto impacta de manera directa a las finanzas de las empresas al optimizar al máximo los metros cuadrados rentados”, concluye el experto.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario