Flexibilidad y espacios de trabajo dinámicos, claves para salud mental de colaboradores

Las empresas deben trabajar más que nunca en el bienestar. Foto: Especial

Como nunca antes, las empresas están reflexionando sobre el cuidado de la salud mental de los trabajadores, pues en los últimos años se han registrado daños como estrés crónico, ansiedad, depresión y otros problemas generados por el ambiente laboral de la empresa, así como las altas cargas de trabajo. Durante la pandemia, esta situación se ha aseverado.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, 75% de las personas activas laboralmente en México padece los efectos de un estrés laboral crónico, siendo este uno de los niveles más altos de todo el mundo. De ahí la necesidad de que las compañías trabajen por crear condiciones óptimas de trabajo, así como un trato humano y cercano con las personas.

“Si bien, la pandemia nos hizo concientizar aún más sobre el papel tan fundamental que juega la salud mental y que es un tema que las empresas no se pueden dar el lujo de ignorar, es imperativo que las organizaciones continúen centrándose en el bienestar de sus colaboradores; con el objetivo de aprovechar la oportunidad de fortalecer nuestra cultura y hacer a nuestros equipos más saludables, felices y productivos” comentó Álvaro Villar, Director General de WeWork México.

La estrategia

Para lograr un adecuado ambiente laboral para los trabajadores, se pueden crear estrategias que vayan desde ofrecer alimentos saludables, implementar actividades físicas y recreativas, o diseñar dinámicas de grupo; sin embargo, hay dos elementos cruciales en los que se deben trabajar: la flexibilidad y espacios físicos.

Del lado de la flexibilidad, se deben implementar modelos de horarios que no requieran estar ocho horas o más frente a un computadora, sino que se acoplen a las necesidades de los empleados y les permitan equilibrar su vida laboral con su vida personal. De igual manera, se pueden adoptar modelos híbridos de trabajo, algunos días trabajar en casa o donde se prefiera, y otros hacerlo en oficinas o centros de coworking, que pueden contratarse para aquellos empleados que prefieran un entorno más profesional que no sea el hogar.

“Cuando se confía en el talento humano de esta manera, se generan personas más felices y con mejor desempeño”, explica Villar.

Al hablar del lugar del trabajo, el diseño debe ir más allá de solo crear espacios para trabajar, es decir, tener instalaciones donde se pueda acceder a otras amenidades, permita inspirarse y desarrollar la creatividad, que con cada detalle, por más pequeños que sean, los haga sentir valorados.

“Una parte importante de esta experiencia proviene de escuchar a nuestra gente y actuar con empatía. Ahora más que nunca nuestra gente anhela la conexión, la cercanía social y las conversaciones significativas cara a cara. Es nuestra responsabilidad proporcionar un entorno seguro para que ocurran estas conexiones; al final estas relaciones construyen una mejor colaboración, comunicación y confianza dentro de la empresa”, concluyó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario