El empleado que con su idea hizo que Disney ganara 6,000 mdd

Se estableció una línea de productos que incluyen libros, loncheras, muñecas, revistas, etc. Foto: Especial

Una idea puede cambiar el rumbo de una empresa, ejemplo de ello es Andy Mooney, quien implementó un concepto tan innovador mientras era director de la división de productos para el consumidor de Disney que a día de hoy le genera a la empresa ganancias por 6,000 millones de dólares al año.

Todo comenzó cuando Mooney, quien había sido nombrado recientemente como ejecutivo de la empresa, fue a ver un show de "Disney On Ice", un espectáculo sobre hielo protagonizado por las princesas de Disney. Parte de su rol en el área de productos era poder ver y familiarizarse con todo lo que hacía la empresa, por lo que era necesario acudir a este tipo de espectáculos.

Allí fue cuando notó que todas las niñas asistían al evento con diferentes disfraces de princesas, algunos incluso tratando de emular a las llamativas protagonistas del show. "Estaba haciendo mi fila con mamás e hijas, todas vestidas de pies a cabeza con indumentaria de princesas que habían hecho en casa", explicó Mooney en una entrevista para la BBC y luego agregó: "Les pregunté a unas madres: '¿Si Disney fabricara vestidos oficiales, los comprarías?' y todas respondieron que comprarían muchos".

Con esta nueva información, no dudó ni un segundo en buscar cómo implementarla. "Corrí a (las oficinas centrales de Disney en) Burbank (en Los Ángeles) y lanzamos las series de (trajes) Princesa Disney a toda velocidad", relata el ex ejecutivo que actualmente tiene 63 años y trabaja como director de la empresa de guitarras Fender.

Éxito instantáneo

Según explicó Mooney en la entrevista, la idea fue un éxito instantáneo que generó ingresos de 300 millones de dólares en 2001 (primer año cuando fue implementado), mientras que a día de hoy debe generar unos 6,000 millones de dólares por año.

Se destaca que la empresa no se quedó en la base de la idea (de vender disfraces de princesas), sino que buscó sacarle el mayor rédito posible a quienes quieran comprar productos de la marca. Así fue como establecieron una línea de productos que incluyen libros, loncheras, muñecas, revistas, juegos de computadoras, pijamas y hasta diferentes acuerdos con productores de alimentos en todo el mundo.

La idea era empezar a vender todo lo que las fanáticas de Disney, tanto las más jóvenes como quienes ya son adultas, estuvieran dispuestas a comprar. Además, decidieron que las mismas podían contener imágenes de tanto un personaje en particular como de varias princesas combinadas.

El instinto

Si hay algo para destacar en la carrera de Mooney es como el seguir siempre a su instinto le permitió llegar a puestos importantes en las compañías donde trabajó. Así fue como a pesar de tener un comienzo humilde -dejó la secundaria para trabajar como aprendiz de contador en una fábrica local de neumáticos en Escocia- consiguió logros en todo lugar al que fue.

Por ejemplo, su ingreso a Nike cuando tenía 25 años lo logró solo por animarse a presentarse y "encajar" con la cultura de la empresa. "En la entrevista no me preguntaron nada sobre mi formación en contabilidad, todo giró en torno a si yo encajaba culturalmente", relató.

Fue en esta empresa donde tuvo su primera idea, la cual se centró en lanzar ediciones limitadas de zapatillas para correr (principal producto de Nike en esa época). "Me había vuelto relativamente exitoso, así que pude comprarme un Porsche 924 usado, aunque en no muy buen estado", dijo y luego agregó: "Entonces vi que un tipo se paró a mi lado con un 924 amarillo brillante y me dije: '¿Y qué diablos es eso?' Descubrí que había una edición limitada de ese automóvil y me pregunté si eso funcionaría en zapatos... Fue un gran éxito".

CRÉDITO: 
El Cronista / Ripe