Crear buenos hábitos conduce al liderazgo efectivo

Son dos los principales hábitos: completar tareas y enfocarse en la gente. Foto: Especial

De los atributos del liderazgo, 70% se desarrollan a lo largo de la vida, mientras que solo 30% son innatas.

¿Qué hace a un líder exitoso?, ¿su dedicación al trabajo?, ¿la forma de relacionarse o trabajar? Todo influye, pero hay algo relevante que pocas veces se toma en cuenta: los hábitos que la persona tenga, tanto para su vida laboral como personal.

Ser líder no es una tarea sencilla, pues se requiere de habilidades, dedicación y firmeza en las decisiones, entre otras cualidades, que no surgen de un día para otro, y aunque en unos casos se nace con algunas, se deben aprender a desarrollar porque a diferencia de lo que se puede creer “el líder se hace” día a día.

Martin Lanik, autor del libro Los hábitos del Líder, explica que de los atributos del liderazgo, 70% son habilidades que se desarrollan a lo largo de la vida, mientras que solo 30% son innatas. De ahí la importancia de tener buenos hábitos, pues estos permitirán desarrollar las aptitudes que conduzcan al éxito.

“Para los grandes líderes, aun las habilidades aprendidas pueden convertirse en hábitos. Usted puede recurrir a los grandes líderes como modelos de comportamiento y desarrollar los mismos hábitos si aprende de ellos. La mejor manera de convertirse en líder es hacer que esos hábitos sean instintivos; conviértalos en respuestas espontáneas a las acciones estándar”, dice en su libro.

Llegar a la automaticidad

Lanik explica que un líder completo debe interiorizar las habilidades de liderazgo como hábitos porque con el tiempo requerirán menos pensamiento, se volverán más naturales y se dominarán hasta lograr la automaticidad, la capacidad de centrarse en una tarea sin tener que centrarse en todos los detalles.

“Si la gente no está genuinamente motivada para cambiar, entonces no estará motivada para poner el esfuerzo necesario para hacer que el cambio suceda. Para convertirse en un líder digno, debe convertir las habilidades de liderazgo aprendidas en hábitos”.

Los hábitos

En el mundo existen millones de hábitos, algunos que se pueden adoptar a diferentes circunstancias, pero para convertirse en un líder exitoso, ¿qué se requiere?

Lanik explica que las principales habilidades en la que los líderes deben trabajar se dividen en dos categorías: completar tareas y enfocarse en la gente.

Del lado de las tareas, encontramos todas las actividades laborales, por ejemplo, planificación y ejecución, en donde se debe aprender a priorizar tareas, organizar el trabajo y delegar.

Asimismo, está el resolver problemas y tomar decisiones, donde los líderes deben saber analizar la información y pensar en soluciones enfocándose en los clientes. Finalmente hay que saber “vender” la visión del cambio y aprender a gestionar el riesgo.

Al hablar de la gente, lo primordial es la persuasión e influencia, lograr superar la resistencia individual y negociar bien en pro de los demás. Para esto, se puede comenzar con prever cómo la gente responderá a sus planes o conceptos; usar preguntas para ahondar en sus reacciones; dirigir la conversación a las causas de fondo y no solo los síntomas; y motivar a la gente a expresar cualquier inconformidad o comentario que tengan.

Con los colaboradores se debe trabajar en empoderar, actuar como mentor, entrenador y saber construir el espíritu de trabajo. A diferencia de los jefes, los líderes son los que mueven montañas sin decir qué hacer, inspiran y motivan a hacerlo, se les sigue por convicción, lo que se logra trabajando con sentido humano. "La idea es que los miembros de su equipo lo apoyen y sigan su ejemplo por su propia voluntad”.

En un nivel personal, el líder debe trabajar en la escucha activa, comunicarse con claridad, hablar con carisma, construir relaciones sanas y mostrar cariño y gratitud por lo que las personas hacen por la organización.

“La gente asume que los líderes automáticamente tienen influencia debido a sus posiciones corporativas. Ese no es el caso. Los líderes que adoptan una postura autoritaria y ordenan al personal que los rodea son líderes terribles que pueden carecer de influencia. Si no puede influir en ellos de manera positiva, el liderazgo será doloroso para usted y para ellos”, finaliza Lanik.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario