¿Cómo pueden las empresas cuidar la salud emocional de los colaboradores?

Lo más importante es la prevención. Foto: Especial

Años atrás, las enfermedades mentales y emocionales no eran consideradas como tales, se tenían muchos prejuicios (aunque todavía hay algunos) y no se le daba la importancia necesaria, sobre todo en el ámbito laboral, pues la cultura de antes se basaba en trabajar sin importar la vida personal o las sensaciones que se vivieran. La buena noticia es que en la actualidad, se tiene mayor conciencia de su cuidado.

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que una de cada cuatro personas tendrá algún problema de salud mental a lo largo de su vida, y estos comprenden el 12.5% de los problemas de salud en general, una cifra más alta que el cáncer o las deficiencias cardiovasculares.

En promedio, 260 millones de personas padecen ansiedad y 300 millones depresión, lo que puede conducir a suicidios, los cuales ocurren cada 40 segundos en el mundo, convirtiéndose así en la segunda causa de muerte no natural en personas entre personas de 15 y 29 años.

Con la llegada de la pandemia, estos problemas se han intensificado por el aislamiento, estrés y trabajo remoto, en donde la mayoría de los casos, se tiene exceso de trabajo, lo que causa fatiga y síndrome de burnout.

Por ello, es importante que las empresas presten mayor atención al estado emocional de sus colaboradores para que en caso de que alguno presente algún problema, se pueda ayudar lo antes posible. Asimismo, se debe trabajar para prevenir, pero ¿cómo?

Lo primero es realizar diagnósticos periódicos de bienestar laboral, mental y emocional, a todos los colaboradores, sobre todo los que están trabajando vía remota.

Los factores

Al comenzar el diagnóstico, hay que analizar si existen factores que dañen la salud emocional. Entre estos, los más comunes son:

  • Exceso de trabajo
  • Poca relación entre colaboradores
  • Aislamiento
  • Ambiente laboral hostil
  • Falta de comunicación
  • Acoso
  • Hostigamiento
  • Sedentarismo
  • Problemas familiares
  • Violencia intrafamiliar (que incrementó durante la pandemia)
  • Enfermedades

En caso de que las causas se refieran a las dinámicas de trabajo, se debe cambiar la forma de trabajo comenzando por definir horarios que se respeten, crear canales de comunicación más directos, atender casos (si se presentan) de acoso y hostigamiento, y realizar reuniones entre los colaboradores aunque sea vía remota, para que se propicie la convivencia.

Si las causas son familiares o personales, se puede ofrecer ayuda psicológica o incluso legal, dependiendo la situación. Aunque no es responsabilidad de la empresa, si una persona tiene el acompañamiento, se sentirá valorado y sin la preocupación de perder su empleo.

Si la razón son enfermedades, la empresa debe trabajar en garantizar el acceso a la atención médica como el IMSS al estar al corriente en sus obligaciones, o atención privada en caso de que se ofrezca ésta como prestación. También se debe respetar el tiempo de reposo que el colaborador necesite para reponerse sin invadirlo de trabajo, y acompañarlo en su proceso.

Ante el panorama de la pandemia, algunas empresas dan tanques de oxígeno para los colaboradores que lo requieren e incluso, contrataron seguros para que en caso de contraer la enfermedad, se tenga una atención pronta.

Lo más importante es que las empresas trabajen más en la parte de prevención, lo que pueden comenzar dando programas de activación física aún en linea, sesiones de meditación, yoga, educación alimenticia, pláticas sobre prevención y acción ante casos de violencia.

Si una empresa invierte en este tema, no solo tendrá colaboradores más sanos y en bienestar, sino que esto se reflejará en la productividad y el compromiso con la organización.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario