Club del 30% llega a México para romper desigualdad de género

Se busca aumentar su participación en los consejos. Foto: Especial

La desigualdad de género prevalece en el mundo y especialmente en México, porque a pesar de tener avances como mayor participación de las mujeres en el sector laboral y en posiciones de liderazgo, todavía hay retos que afrontar como la brecha salarial y crecimiento laboral. Una forma de lograrlo es con el Club del 30%, que busca aumentar su presencia en consejos empresariales.

En noviembre de 2010, la Dama Helena Morrissey, creó la campaña del Club 30%, cuyo objetivo es lograr un mínimo de 30% de las mujeres en los consejos de dirección de las 100 compañías de mayor capitalización bursátil del Reino Unido. A la fecha, se tiene un avance de 35.4% en aquel país y ante el éxito, ha sido adoptado en 16 países, siendo México el más reciente. Colombia, Chile y Brasil, son otros países de Latinoamérica que ya se han sumado.

“Es una campaña de negocios. La idea es trabajar directamente con directores y CEOs que buscan tener mayor diversidad en sus consejos de dirección porque mientras más cabezas y diversidad se tenga, mejores decisiones se pueden tomar. Buscamos cambiar el paradigma, es una cultura que se debe establecer. No es tema de cuotas, sino de cómo mejorar la rentabilidad”, explicó durante la presentación del Club, Claudia Corona, fundadora de Impronta Verde.

Destacó que el objetivo no es buscar que sea forzoso una cuota, porque esto tampoco garantiza el talento, es llegar a un punto medio, algo que tomará algunos años, no es un trabajo de hoy para mañana. Para lograrlo es importante sentarse con dos actores: el gobierno y los empresarios que puedan poner en la mesa aquellos retos para implementarlo, porque no basta con generar políticas, sino que hay que cambiar las de Recursos Humanos.

Japón es uno de los capítulos del Club, que en 2011 tenia 7% de avance, y dos años después logró el doble.

“Es una cuestión de disciplina, actitud y especialmente de voluntad”, resaltó.

Los retos en México

Yvette Mucharraz, directora del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección del IPADE Business School, destacó que si bien el trabajo es acercándose con las empresas, hay mucho trabajo que hacer como país.

Indicó que la buena noticia, de acuerdo al estudio Trabajo decente en México 2005-2020: Un análisis con perspectiva de género, realizado por el Centro de Investigación de la Mujer en Alta Dirección (CIMAD) del IPADE en apoyo de AT&T México, es que 40.7% de mujeres, se encuentran en el mercado laboral, además que han tenido un incremento en casi 10 puntos porcentuales en participación en la alta y media dirección de las empresas en México, lo que representa una tasa de crecimiento promedio anual de 2 por ciento.

Sin embargo, hay otros problemas a vencer, como que 26.8% de las mujeres no trabajan ni estudian aún estando en la edad para hacerlo por diferentes razones, como el cuidado del hogar e hijos.

Asimismo, la informalidad las repercute en mayor medida, pues dos de cada tres trabajos que tienen están en el sector informal. La pobreza laboral y los ingresos bajos también están más presentes en ellas.

“Al hablar de las jornadas laborales, encontramos que si bien los hombres tienen jornadas mucho más extendidas, al analizar el trabajo remunerado y no remunerado, las mujeres dedican más horas, especialmente a lo segundo. No sólo cumplen con las horas en su empleo formal, además están a cargo de las actividades del hogar y cuidado de otros, algo que se agudizó con la pandemia”, dijo Mucharraz.

Esto, también les impide tener horas libres, solo 12 a la semana, lo que repercute en la salud física y emocional. El tiempo dedicado al trabajo no remunerado posiciona a México en los primeros lugares con esta situación a nivel mundial.

Sobre su presencia en los consejos, ha sido poco el crecimiento, en promedio menos de 1% y pocas empresas son las que tienen más de una mujer en sus equipos. De las empresas en México, 37% no tiene mujeres en sus consejos y 38% tiene solo una.

De igual manera, el nivel básico de empleados está compuesto por un 37% de mujeres, pero sólo un 8% llega al cargo de CEO, ya que 92% sigue reservado para hombres.

Este cambio requiere de la disposición de las empresas a través de estrategias que permitan a las mujeres crecer.

Para Laura Cruz, directora general de Mastercard en México, la equidad y balance de género también se da con preparación, sponsorship y oportunidades de crecimiento y para crear una carrera balanceada.

“Tener el piso parejo entre hombres y mujeres que trabajan se vuelve complicado. En la medida que una organización establezca políticas que favorezcan el piso como con capacitación y preparación, las cuotas serán menos relevantes y será mas un tema de rentabilidad, de accionar de negocio y de beneficios para la empresa”, señaló.

El Club

Laura Cruz, quien liderará la campaña en conjunto con Claudia Corona, indicó que en esta primera etapa del capítulo del Club en Mexico, se trabajarán en cuatro áreas:

  1. Mentoring: lo que falta para el desarrollo de las mujeres es tener mentoría más estructurada. Muchas empresas solo lo tienen a nivel interno, pero también es vital uno externo, incluso de otro país. Esto será dirigido por Moving Ahead. “Se trata de cómo hacer para que las mujeres en etapa de dirección, encuentren mentores para resolver dudas y compartir experiencias”, dijo.
  2. Grupo de inversionistas: la comunidad de la bolsa puede ayudar a avanzar en las agendas de igualdad, por lo que se formará un grupo enfocado en la diversidad de género mediante el uso de herramientas como el Marco de Informes de Igualdad de Género (Gender Equality Reporting Framework) de Bloomberg y el Índice de Igualdad de Género (Gender Equality Index).
  3. El Grupo de Mejores Prácticas de Recursos Humanos: será para compartir y desarrollar las mejores prácticas que se pueden implementar en las empresas e industrias para desarrollar el liderazgo basado en balance de género.
  4. Dar acceso a otras geografías: se trata de conocer que han hecho otros países como Japón, Colombia o Panamá, lo que permitirá seguir nutriéndose y fortalecer la estrategia.

“No queremos que esto sea sólo de mujeres, un club sólo de señoras porque la diversidad no es un tema de mujeres hablando de mujeres, las políticas de las empresas no son para hacer más fácil el trabajo a las mujeres, eso no nos llevará a un mundo equitativo y rentable. La diversidad constituye tomar lo mejor de los dos géneros y ponerlos en práctica. Buscamos sumar a hombres y de puestos de dirección para ser mentores, es un trabajo en conjunto”, finalizó Cruz.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario