Aprenda de los grandes y pase al siguiente nivel

( Foto: AFP / elempresario.com)

Las PYMES en crecimiento deben tener en cuenta la filosofía smart, que propone objetivos medibles, accesibles y reales.

Competir con las grandes compañías es difícil, pero no imposible. Con innovación, estandarización y creación de un gobierno corporativo, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) pueden dar el siguiente paso, recomiendan especialistas.

Apple era una empresa pequeña que inició con una inversión de 1,000 dólares (unos 14,000 pesos). En los 70 compitió con IBM, que en ese entonces tenía en mente crear computadoras más grandes y con una mayor capacidad de procesamiento de la información.

Al contrario de esto, Apple presentó una computadora pequeña, fácil de mover y práctica para utilizarse en el hogar, relata Luis Miguel Beristain, director de apoyo Académico del Tecnológico de Monterrey.

Los ejecutivos de IBM se rieron del nuevo producto, pero al ver que tenía una gran aceptación, decidieron competir con aquella PYME.

Martín Sánchez de los Monteros, coordinador del Doctorado en Planeación y Liderazgo Educativo e Investigación de la Universidad del Valle de México, describe este proceso de transición como un deporte extremo para las PYMES.

Las pequeñas y medianas empresas en proceso de crecimiento deben tener en cuenta la filosofía smart, que propone objetivos medibles, accesibles, reales, que siempre están fijados en tiempos determinados. Esta filosofía le permite al empresario tener una visión de gran empresa, pero preparándose para un deporte extremo”, detalla.

Explica que las grandes empresas ponen mucha atención en sus procesos de producción y en el tema de los desperdicios.

Un ejemplo a seguir es Toyota. Inició como una empresa familiar; pero estandarizó sus procesos productivos y logró una producción en serie, comenta Daril Wilburn, académico de la Universidad de Harvard.

Actualmente, el sistema de producción Toyota es adoptado por varias compañías. Se trata de un sistema integral de producción y gestión.

En origen, el sistema se diseñó para fábricas de automóviles y sus relaciones con proveedores y consumidores.

Según los especialistas, la tasa de crecimiento anual al aplicar esta estrategia es de 500 por ciento.

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