Abrazan la innovación, pero se aferran al modelo tradicional

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En México, los ejecutivos de empresas son muy optimistas sobre la Cuarta Revolución Industrial, incluso más que sus pares de otros países; reconocen el valor de los datos y los analíticos, pero apenas un tercio cambiaría su modelo de negocio y sólo 20% lanzaría al mercado productos y servicios disruptivos, sin importar su impacto a corto plazo en el corazón de su negocio.

“El 68% de sus ingresos –de estas empresas- viene todavía de los nichos tradicionales; quieren protegerlos antes de ir a buscar nuevos negocios. Son optimistas de la revolución industrial, pero prefieren el ingreso del mercado existente; no tienen una estrategia clara de cómo innovar”, expone Vladimiro de la Mora, director general de GE Infrastructure Querétaro (GEIQ).

El ejecutivo presentó la quinta edición del Barómetro Global de Innovación de GE, que abarcó 23 países, incluyendo México, con entrevistas a 4,000 ejecutivos de negocios y público informado (académicos y reguladores).

Según la encuesta, la mayoría de los ejecutivos, tanto en México como a nivel mundial, reconocen que sus compañías están más centradas en maximizar el rendimiento de las fuentes de ingresos existes, de hecho 76% de los empresarios mexicanos (contra 64% de otros países) están enfocados a proteger su actividad principal tanto como sea posible.

Además, sólo 16% de los hombres de empresa tiene temor de un impacto negativo de la revolución digital, por el contrario 87% cree que ésta cambiará radicalmente la manufactura avanzada.

Según expertos, la primera revolución industrial mundial se dio con la introducción a los sistemas de producción mecánica de la máquina de vapor; la segunda vino con la producción en serie y el uso de la electricidad; la tercera transformación la trajo la microelectrónica y la tecnología de la información para automatizar la producción. La cuarta revolución industrial está impulsada por la impresión digital, el Internet de las cosas (IoT), el big data y los robots colaborativos.

El Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) estima que esta transformación generará la pérdida de cinco millones de trabajos. Sin embargo, en Alemania, país que lidera la revolución digital en Europa, un estudio del Boston Consulting Group señala que el uso de la robótica y la computación eliminarían 610,000 empleos en líneas de ensamble y producción; pero crearía 960,000 puestos, de estos 210,000 serán de expertos en informática, analistas y empleos relacionados con la investigación.

“Cada revolución industrial trae un incremento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. En GE pronosticamos un crecimiento al 2025 de 10 a 15 trillones -de dólares- adicionales por la revolución digital debido a nuevos negocios, nuevos mercados y nuevos usuarios”, indica De la Mora.

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Para los ejecutivos mexicanos, el talento es una barrera en su capacidad para innovar con éxito. Más que otros países, su candidato ideal debe demostrar sobre todo: compromiso a largo plazo (54%), capacidad de análisis (50%) y espíritu empresarial (48%). La mitad de los empresarios creen que el sistema educativo mexicano no está listo para enfrentar los retos del futuro.

La transformación de GE

Vladimiro de la Mora informa que GE invierte cada año un billón de dólares en innovación. La empresa, señala, será una compañía digital industrial y ya está dando pasos hacia el Internet de las Cosas, para ello hace un año abrió su centro de investigación en California, que emplea a 1,000 ingenieros enfocados en el desarrollo de plataformas y manejo de datos.

Una de estas plataformas es Predix, en la que tanto GE como sus clientes pueden hacer predicciones para gestionar el rendimiento de sus activos. En México la empresa cuenta con 17 plantas y emplea a más de 11,000 personas, de éstas 300 están en Querétaro desarrollando software y otras aplicaciones.

De la Mora, quien antes de GE estuvo en Hewlett Packard, indica que para la formación de talento la empresa tiene convenios con la UNAM (Universidad Autónoma de México) el IPN (Instituto Politécnico Nacional) y con el Tec de Monterrey, éste último a través de concursos. “De los que participan en estos retos, 50% se queda trabajando con nosotros”.

Entre los trabajos que ya demanda la transformación industrial está el de analista de datos, con conocimiento en estadística y manejo de máquinas de producción, un perfil con el que aún no se cuenta.

“A las universidades les mostramos la información que tenemos para la formación de talento y en el inter vamos entrenando gente. Algo que nunca hubiéramos pensado es tener actuarios dentro de esta área –software- pero son muy buenos en estadística y en modelos matemáticos”, concluye.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario