Los activos intangibles

Los activos intangibles, como patentes, marcas o manuales de operación, pueden tener un costo para la empresa, como es el pago por una concesión

Cuando un empresario emprende un nuevo negocio, normalmente lo hace con una serie de conceptos que considera que harán diferente a su empresa, y le asegurarán el éxito. Estos diferenciadores pueden ser desde una nueva tecnología, hasta una forma diferente de comercializar un producto existente.

Cuando descubrieron que podían hacer un procesador del tamaño de la punta de un alfiler, crearon una nueva tecnología que dio lugar a calculadoras de bolsillo hasta teléfonos con un poder de cómputo mayor al que tuvo el ordenador que hizo posible llegar a la luna. Por otro lado, una persona inventó una nueva manera de vender computadoras personales y esto revolucionó la estructura de los fabricantes de estos aparatos, incluso sacó del mercado a aquel que las inventó.

También, el prestigio y presencia de una empresa en el mercado le da un valor por sí mismo, porque en la conciencia de los clientes o consumidores hay certeza de calidad y servicio y, por lo tanto, invita a consumir su producto. Tradicionalmente a este concepto le hemos llamado en español crédito mercantil. Cuando un negocio es vendido, el diferencial del precio de adquisición sobre el valor contable, es asignado a este concepto, entre otros.

Todas estas ideas de hacer diferentes las cosas, son propiedad de quien las crea, y se vuelve un activo que a veces tiene más valor que los equipos con los que las mercancías son producidas.

A estas ideas las llamamos activos intangibles y constan de patentes, marcas, manuales de operación, derechos de uso, crédito mercantil, etc. También, en este grupo incluimos las concesiones recibidas para explotar o distribuir algún bien público, como pueden ser concepciones de radio, televisión, telefonía, recursos naturales, minerales, petróleo, producción y distribución de energía eléctrica, etc.

Los activos intangibles pueden tener un costo para la empresa, como es el pago que se hace por una concesión, o bien ha sido desarrollada internamente y su costo haberse ido a los resultados de la empresa durante el tiempo de desarrollo, como son los los costos de investigación y desarrollo de tecnología, manuales de operación, etc… En el primer caso la empresa en su contabilidad y estados financieros, mostrará un activo, en el segundo caso, no estará representado como un activo en los estados financieros, pero no significa que no haya que cuidarlo.
De cualquier manera, el administrador de la empresa, tiene la obligación de mantener, proteger y aprovechar al máximo estos activos para obtener el mayor rendimiento que pueda lograrse de estos. Para lograrlo, primero tiene que estar consciente de su existencia, es decir, la misma característica de intangibilidad, provoca que puedan ser pasados por alto y hasta ser olvidados. O bien darlos por sentados y no darles el mantenimiento debido.

El mantenimiento para este tipo de activos, va desde cuidar el cumplimiento puntual de las obligaciones de una concesión, hasta vigilar que el prestigio de la empresa no se vea dañado por falta de ética del personal o calidad de los productos o servicios que ofrece.

* El autor es socio Director de PKF México