Impulso del sector fintech en México

Según Darwin: “No es el más inteligente, ni el más fuerte el que sobrevive; sino el que mejor se adapta”.

Para entender la evolución de las fintech en nuestro país, debemos partir desde el propósito de creación de las mismas: ayudar al emprendedor, y la mejor manera de hacerlo es innovando, creando soluciones donde existen carencias y dejando atrás la rivalidad con los grandes bancos que representan el sistema financiero tradicional.

A pesar de la crisis sanitaria mundial por el Covid-19, México tiene ganancias en el sector Fintech con Bitso, Clip y Kavak, empresas denominadas “unicornios”, gracias a la deconstrucción de conceptos de trabajo y metodologías que liberan a los consumidores del miedo al cambio y a lo desconocido.

Pero, ¿qué se puede definir como fintech?, son empresas de servicios financieros que usan tecnología para brindar un servicio eficiente, ágil, cómodo y confiable, algunos de los servicios que caracterizan a estas empresas son: inteligencia artificial, decisiones lógicas a través de minería de datos, big data, software, blockchain (un tipo de red tecnológica en bloques relacionados entre sí, que facilita la distribución de información codificada y con alto nivel de seguridad, usada principalmente para la comercialización de criptomonedas), algoritmos y machine learning.

Hace cinco años, las fintech existían como grandes promesas de innovación e inclusión financiera, con su impactante crecimiento y por las necesidades poblacionales, fue necesario regularlas con la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera publicada el 9 de marzo del 2018 en el DOF, que curiosamente coincidió con la noticia de un gran hackeo al sistema SPEI de Banxico.

Con la Política Nacional de Inclusión Financiera, se fortaleció el marco jurídico del régimen preventivo de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, con el objetivo de evitar que las fintech sean usadas como medios para la comisión de delitos financieros; por lo tanto, las políticas de identificación de clientes y usuarios, el uso de una metodología para la evaluación del riesgo y la aplicación de mitigantes, son obligatorios para disminuir el riesgo intrínseco y ofrecer certeza.

A partir del 2018 surgieron reformas para el desarrollo de innovación en los servicios de pago: criterios contables, elaboración y formulación de estados financieros, límites para instituciones de financiamiento colectivo (IFC) y la necesidad de un plan de continuidad de negocio en situaciones de contingencia.

En 2019 debido a la complejidad del uso de la tecnología y la desinformación existente, se decide regular los activos virtuales, siempre y cuando sean de uso interno, a través de blockchain y con límites autorizados por Banxico, cuidando no aumentar el riesgo operativo y financiero, además sin afectar al consumidor final. También tocó regular a los modelos novedosos de negocios y las operaciones en moneda extranjera de las Instituciones de Financiamiento Colectivo.

El desarrollo del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios derivó en una plataforma electrónica de “cobro digital” llamada CoDi. En ella, sin importar el monto, se ejecuta un pago en tiempo real, hecho que ofrece seguridad y eficiencia, a la vez que fomenta la inclusión financiera y la disminución del comercio informal, circunstancias que coinciden con la costumbre de las nuevas generaciones de no cargar con dinero en efectivo en la cartera. (Quintana y Jiménez, 2019) .

Hoy existen más de 700 fintech en México, en rubros como: medios de pago y transferencias, infraestructura y soluciones financieras, créditos digitales, finanzas personales, mercados, crowdfunding, insurtech, criptomonedas, y entidades financieras disruptivas 100% digitales; en su mayoría financiadas por Venture Capital extranjero (capital de riesgo); que tienen como objetivo convertir estos proyectos en “unicornios” que superen la valuación de 1,000 millones de dólares bajo tres premisas: 1) la experiencia del cliente, 2) dirigidas a un mercado con amplio potencial de crecimiento y 3) que su modelo de negocio sea fácilmente adaptable.

Con la aceleración del proceso evolutivo, los retos de las fintech mexicanas son: buscar nuevos alcances como la accesibilidad a créditos, ahorro e inversión enfocado a niños, llegar a comunidades o sectores poblacionales restringidos por temas físicos, culturales, tecnológicos y de género y eliminar fronteras geográficas e ideológicas; brindando en todo momento confianza y seguridad.

*Maestra Pamela Montserrat Serrano López, docente de la Escuela Bancaria y Comercial, Campus Ciudad de México y Operadora de Bolsa.

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