4 estrategias para lograr la supervivencia financiera en pymes

La mayoría de las pymes que mueren se debe a falta de liquidez. Foto: Especial

Emprender es una de las aventuras más importantes que una persona puede comenzar, llena de emoción y orgullo, pero también representa retos por no solo abrir, sino mantenerse y lograr una adecuada estabilidad financiera, sobre todo en momentos de crisis como es la pandemia del Covid-19 o la inflación.

Muestra de que no es un camino sencillo es que entre 2020 y 2021, las empresas que nacieron se duplicaron, pero las que llegaron al valle de la muerte aumentaron, siendo las micro empresas las que más lo padecieron con 1.6 veces más, de acuerdo con el estudio la Demografía de los Negocios 2021 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Esto coincide con los datos de la Radiografía del Emprendimiento 2021 de la Asociación de Emprendedores de México, donde se indica que 45% de los emprendedores mexicanos han tenido alguna empresa que fracasó, principalmente por falta de liquidez (35%), mala administración (29%) y problemas para tener financiamiento (25%).

“Si bien el crecimiento de muchas pymes ha sido innegable, así como el nacimiento de nuevos proyectos que han impactado de forma significativa a sus comunidades con ideas de mercado y soluciones novedosas, la realidad es que la muerte de estas empresas ha sido un tema pendiente, ya que ante variaciones drásticas del mercado, las pymes son las primeras en desaparecer, principalmente por falta de liquidez”, explica Bernardo Prum, director de Creze, plataforma financiera que brinda créditos para pymes.

Ante esta situación y siendo la principal causa de muerte la parte financiera, Creze comparte cuatro puntos a modo de manual para mantener la empresa consolidada, hacerla crecer y seguir vigente a pesar de las situaciones que se puedan presentar.

Aprender sobre finanzas sanas

Incluso empresas con finanzas sanas y administración impecable pueden tener problemas con el flujo de efectivo y liquidez, o que se vuelve problemático cuando se vende mucho, pero el pago llega tarde. Un 39% de las pymes tiene atrasado el pago de facturas por parte de uno o más de sus clientes, indica la Asem.

Por ello, un emprendimiento debe contemplar como parte de su planeación estratégica el acceso a fuentes de financiamiento sostenibles, ya sea a través de créditos, préstamos o instrumentos híbridos que le ofrezcan un capital constante más allá de sus ventas.

Aprender a pedir un préstamo sin morir en el intento

Cuando llegan momentos de crisis, cambios en el mercado o coyunturas específicas, como pueden ser periodos de inflación sostenida, problemas de desabasto en las cadenas de producción mundiales e incluso una emergencia sanitaria global, un préstamo puede hacer la diferencia entre morir o sobrevivir.

“Es importante saber cuándo pedir un préstamo, pero más importante planear cómo se empleará el capital y cómo se pagará. Un préstamo sin planeación puede convertirse en una deuda futura. Afortunadamente en el mercado hay opciones de financiamiento a la medida y empresas que apuestan por hacer de los créditos verdaderas herramientas financieras para el crecimiento de los negocios”.

No dejar que las deudas ahoguen la operación de una empresa

Es necesario que las deudas se encuentren estructuradas y bien administradas. Un crédito obtenido implica que saldar esa deuda sea una prioridad de la operación inmediata, particularmente para que pueda ser optimizado el instrumento financiero.

Si se conceptualiza como una inversión, debe utilizarse como capital para el crecimiento y no como un desequilibrante de las finanzas cotidianas de un negocio.

Adaptarse a la inflación

En 2022 la inflación a nivel mundial ha mostrado crecimientos preocupantes que no parecen retroceder en tendencias. Esto implica cambios en las dinámicas de la logística de una empresa, cadenas de suministros y reajustes por escasez de productos.

“Es un fenómeno complejo. La inflación requiere de ajustes en los gastos de una compañía para que los costos de operación impacten lo menos posible a sus clientes”.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario