Hugger Island, la startup colombiana que llegará a México para vender abrazos

Foto: Especial

El abrazo, tal como explica Viviana Otálvaro, fundadora y CEO de Hugger Island, es un acto universal que “no tiene barreras de edad, género, religión, ni nacionalidad”, y bajo esa premisa, este emprendimiento social colombiano ha logrado llegar a más de 28,000 personas con sus ‘abrazadores’.

En 2015 y con una inversión inicial de 3 millones de dólares, Otálvaro creó un muñeco de tela con brazos largos diseñados para abrazar y que, junto con un libro, buscaba ayudar a formar en inteligencia emocional a quien lo recibiera. El negocio continuó creciendo, pero el mayor impulso lo tuvo en 2020, cuando sus ventas aumentaron 400 por ciento.

“Sólo entre abril y mayo vendimos 3,000 abrazadores y en todo el año llegamos a 10,000. Ha sido el año en que más producción hemos tenido, la triplicamos y logramos entrar a [los supermercados] Éxito y Carulla. Más allá de donaciones o del dinero, logramos conectar personas, acompañar a otros en momentos difíciles”, contó Otálvaro.

Este año y tras el espaldarazo que les dio 2020, la empresa planea superar sus ventas al menos 20% con más de 12,000 "abrazadores", aumentar sus talleres de inteligencia emocional, con los que han llegado a más de 6,000 personas, y exportar sus productos a otros mercados.

A la fecha, los abrazos de Hugger llegan a Perú y Argentina con su mismo foco social: una vez se compra el producto, por un porcentaje adicional se puede donar una unidad idéntica a personas y niños en hospitales y centros de adopción.

“Quisiéramos abrir México a finales de año, con una franquicia social y el año entrante la meta es Estados Unidos y Europa; estamos conversando también con Guatemala y Panamá. Que llegue un abrazador de regalo de un desconocido es poder decir que no está solo, que estamos juntos, además de darle oportunidades laborales a mujeres”, indicó la fundadora de Hugger Island.

El emprendimiento, en Colombia, emplea a madres cabeza de hogar de las comunas 7 y 8 de Medellín para la producción de los muñecos, pero la meta, según dice Otálvaro, es emplear a mujeres vulnerables en cada país al que lleguen, para generar un impacto local.

A corto plazo, y tras ganar una convocatoria de ‘crea digital’ con el Ministerio de Cultura, la nueva meta de Hugger Island es convertir al ‘abrazador’, personaje de sus muñecos y libros, en una caricatura digital con la cual seguir acompañando y educando a sus usuarios.

“Esperamos que a fin de año podamos salir y que además nos ayude a venderlo afuera de Colombia”, concluyó Otálvaro.

CRÉDITO: 
La República / Colombia