El financiamiento del desarrollo tecnológico

Hoy vivimos en un mundo en donde la economía y la vida se mueve a partir del continuo desarrollo de nuevas tecnologías dirigidas en su mayoría al consumo humano, desde aparatos electrónicos como computadoras de mano y televisiones, automóviles, pasando por productos farmacéuticos hasta nuevas técnicas para producir alimentos.

Las economías nacionales, las empresas y los individuos, pueden ser a su vez desarrolladores de tecnología y consumidores de la misma. Las empresas que desarrollan la tecnología tienen la ventaja de ser los dueños de esta y establecer el precio para ponerla a disposición de cualquier otro que la quiera utilizar. Los países, las empresas y los individuos, tienen que pagar dichos precios para poder utilizarla, ya sea para producir otros bienes o para consumir los productos que de ella surja.

A partir de la cuarentena mundial que hemos padecido, el uso de la tecnología se ha vuelto más importante, y ha permitido que los efectos de la pandemia no hayan sido tan devastadores como pudo haber sido no contar con herramientas que nos permitieron seguir trabajando, produciendo y distribuyendo a partir del encierro.

Todo lo anterior ha demostrado que cualquier entidad, desde gobierno hasta empresa privada, debe invertir en tecnología para sobrevivir en un ambiente social y económico modificado por las circunstancias.

La cuestión es tomar la decisión de comprar la tecnología o desarrollarla. Las entidades pequeñas, que no cuentan con los recursos técnicos y económicos, tendrán que adquirirla dentro de sus posibilidades. Las empresas medianas, puede que puedan invertir algunos recursos en el desarrollo, pero siguen dependiendo de la adquisición de la misma. Las grandes empresas, normalmente llevarán a cabo una estrategia mixta entre adquirir y desarrollar la tecnología, con objeto de poder competir con los de su tamaño. El mismo criterio se maneja a nivel país.

En cuanto al financiamiento del desarrollo tecnológico, será marcado por las circunstancias de cada entidad.

Desde un punto de vista histórico, el desarrollo tecnológico tuvo dos vertientes: la primera, aquel desarrollado por individuos en solitario, que a partir de una idea, crean un proyecto que patentaron para poder obtener dinero a partir de los derechos de uso de ese desarrollo; la segunda, el desarrollado por grupo de personas reunidas en talleres especializados en algún oficio y que una vez desarrollado, lo guardaban como un secreto del taller, al cual solo tenían acceso los miembros a partir de que pasaban de aprendices a maestros.

Posteriormente, las universidades empezaron a obtener recursos de personas y empresas para el desarrollo tecnológico. Desde el surgimiento de los estados monárquicos, reconocieron la importancia de invertir en desarrollo tecnológico, principalmente dirigido a la defensa y de ahí a la superioridad militar. Por último, a partir del surgimiento del estado moderno, el desarrollo tecnológico en muchos países se volvió prioridad para que sus sociedades tuvieran una ventaja competitiva contra los demás países en la producción y venta de productos y servicios.

Hoy en día el desarrollo tecnológico es principalmente financiado para la empresa pública por recursos del gran público inversionista que requiere un rendimiento adecuado a partir del riesgo en la recuperación de la inversión. En la empresa privada, a partir de inversión de capital de los dueños, de créditos obtenidos de terceros y de subsidios que el gobierno pueda ofrecer para el efecto.

En cuanto a las universidades, dependerá de convenios con empresas para la generación de tecnologías, donativos privados y aportaciones del gobierno.

Las entidades del gobierno financiarán a partir de aportaciones gubernamentales y, si las leyes así lo permiten, donativos privados y préstamos.

Desde un punto de vista estrictamente ético, el dueño del desarrollo tecnológico, debería ser aquel o aquellas personas que invirtieron intelecto, trabajo y recursos personales en su generación. Sin embargo, tendrán que cumplir los compromisos que adquirieron con todos aquellos que les proporcionaron dichos recursos.

En el caso de que los recursos sean gubernamentales, el desarrollo será propiedad del gobierno en beneficio de la sociedad.