¿Qué implica la reforma del outsourcing en el sector de la logística?

Influirá a las empresas que ofrecen servicios y los que contratan. Foto: Especial

En las últimas semanas, el tema de la reforma del outsourcing ha despertado diversas reacciones en cada sector, especialmente en el de logística, distribución y almacenaje, de los que más empresas en este sentido tiene, pero ¿cómo les influirá?

Raúl Carbajal, abogado especialista en impuestos, derecho administrativo y constitucional, explica que la reforma, se enfoca más a redefinir el concepto de subcontratación y los outsourcings no especializados, siendo éstos últimos los que se prohiben.

Detalló que la prohibición de los outsourcings no especializados no es nuevo. De acuerdo al artículo 15 de la Ley Federal del Trabajo desde 2012, el esquema de subcontratación no especializado está prohibido, pues el inciso B que enlista las condiciones de subcontratación especifica que la contratación “deberá justificarse por su carácter especializado”.

Sin embargo, la reforma propuesta por el presidente tiene algunas modificaciones que repercuten al sector en general.

“No solo afectará a los operadores logísticos, las empresas de transporte, distribución o almacenaje, quienes hacen procesos de negocio en toda la cadena de suministro, sino a todas las empresas que reciben estos servicios. Afecta a todo el sector, seamos proveedores o seamos empresas que utilizan los servicios de esas compañías”, indicó en conferencia en línea.

Explicó que de aprobarse esta reforma, se presentarían dos importantes consecuencias: primero, si la empresa prestadora del servicio no cumple con el requisito de ser especializada, tendrá una alta multa; y segundo, del lado de los contratantes, serán responsables solidarios, es decir, si el outsourcing no paga salarios a sus empleados o cuotas al IMSS, lo hará quien contrate los servicios.

Asimismo, los pagos destinados a la empresa no se podrán deducir ni acreditar el IVA que se traslada a la empresa.

“La que contrato será responsable solidaria con los trabajadores implicados para ejecutar dichas obras. Si una empresa contrata una línea de transporte donde se incluirán 60 personas, y la empresa no les paga sus cuotas patronales, los que contrataron a esa línea deberán pagar al IMSS las cuotas que se deben”.

Las modificaciones

Carbajal detalló que otro de los cambios serán los requisitos para la contratación de estas empresas.

Del lado de las prestadoras de servicios, deberán contar con una autorización por parte de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, en donde acrediten el carácter especializado del servicio que otorgan. Ese permiso tendrá que renovarse cada tres años.

Al IMSS, deberán informar nuevas obligaciones como los contratos que se tengan con los clientes y definir cuánto se cobra y el número de empleados involucrados.

En el caso de las contratantes, su obligación será pedir la aprobación de la secretaría, comprobantes fiscales por concepto de pago a los trabajadores y declaración de las retenciones del impuesto a los trabajadores.

Una de las limitantes es que no se podrán contratar servicios si éstos forman parte del objeto social del cliente o de su actividad económica. Por ejemplo, si se tiene una empresa de almacenaje y se contrataban distribuidores logísticos, no se podrá porque estos forman parte de la razón social de la empresa.

“Como tienes almacenes y dentro de tu objeto social está el almacenaje, no puedes contratar operadores logísticos, porque es parte de tu actividad económica, a pesar de que la hagas para eficientar tu operación”.

En cuestión de impuestos, si pasa la iniciativa, se elimina el 6% de la ley de IVA pero aunque no pase, si son sujetos de retención y son servicios especializados, se debe cancela esa retención porque no aplica.

Lo importante es estar al tanto de los tipos de empresas que se tengan y si se tiene un sistema tradicional, migrarlo a otra opción.

“No hay consecuencia en materia legal. Si tienen esquemas de subcontratación, les recomiendo optar por mecanismos de Business Process Sourcing (subcontratación de procesos de negocio mediante proveedores de servicios internos o externos) sobre esquemas de outsourcing tradicional, independientemente si pasa o no la reforma”, finalizó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario