Pymes aceleraron adopción logística durante la pandemia

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En estos 18 meses de pandemia, las ventas en línea crecieron exponencialmente, un 81% especialmente en las categorías de alimentos, salud y tecnología, indican datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO). Esto obligó a las empresas, sobre todo pequeñas y medianas (pymes) a tener un sistema de logística.

“Seguimos en un mundo incierto, nada nos dice que no habrá más situaciones así en el futuro, así que tanto usuarios como empresas se dieron cuenta de la importancia de tener buenas plataformas de e-commerce vinculadas con buenas plataformas de logística para hacer sus envíos de forma eficaz y sencilla”, expuso en entrevista con El Economista, Christophe Milhères, director general de Lalamove, plataforma de entregas Ondemand.

Añadió que antes se creía que solo las empresas grandes eran las que requerían servicios de logística y era costoso; sin embargo, otra lección de pandemia es que todos, desde el emprendedor que vende en su casa, el comercio de la esquina, los que venden solo en línea hasta empresas más grandes, pueden incorporar este servicio.

Tradicionalmente, las redes de entrega en el mundo han sido las empresas nacionales de correo, seguidas de las privadas que ofrecen cobertura universal, pero con el tiempo han surgido empresas de entrega exprés, conocidos como couriers, que se adecúan a las necesidades de cada empresa y ofrecen otros servicios como tracking en tiempo real, empaque, rapidez, logística inversa, pago al momento de entrega, entre otros.

En México, hay 20 principales couriers, de acuerdo con el estudio Eliminación de Barreras al comercio Digital: Desafíos de Logística, elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Además, siguen surgiendo startups enfocados en pymes.

“Las pymes se dieron cuenta que sí podían entregar de forma sencilla y económica”, dijo Milhères.

En este sentido coincide Oscar Victorin cofundador y CEO de Skydropx, quien consideró que las plataformas modulares sirven para todas las empresas, incluso para las “nenis”, que venden por redes sociales y tienen pocos pedidos, así solo pagan lo que utilizan.

Los retos

Antes de la pandemia, México era el tercer país en América Latina con mejor desempeño logístico, con una calificación de 3 puntos solo por debajo de Panamá y Chile, revela el BID.

“Las empresas y redes de mensajería local responden a la necesidad de hacer entregas dentro de una misma ciudad en un tiempo relativamente corto. Aunque los servicios son similares”, destaca el estudio del BID.

Por la pandemia, uno de los problemas fue la saturación de pedidos a inicios del 2020, que provocó entregas tardías y una mala gestión post venta, conduciendo a la pérdida de clientes.

A esto se suma el desconocimiento que tenían las pymes en ventas online y entregas de última milla, pues la mayoría empezaron por obligación ante los cierres.

Por ello, las empresas aprendieron que reducir el tiempo de envío y realizar entregas oportunas, lo que permite tener un cliente más leal.

Logística inversa

Aunque las pequeñas y medianas empresas han aprendido sobre logística, aún hay un desafío a vencer: la logística inversa, es decir, cuando hay devoluciones. Tan solo en el último año, 21% de los mexicanos que compraron en línea hizo una devolución, revela la AMVO.

Un estudio realizado por Zebra Tecnologies destaca que para 68% de las empresas las devoluciones son un desafío, para lo que 52% agrega un cargo extra por devolución, lo que no es bien visto por los clientes.

Victorin explica que la logística inversa sigue siendo un dolor de cabeza para las pymes porque no tienen una estrategia planeada para la devolución del producto y regresar el dinero perjudica en la liquidez, además que los tiempos de recolección no son efectivos.

“Es importante entender que entre más tiempo pase el producto a devolver en manos del cliente, más riesgo hay para el negocio”.

Otro desafío es que este proceso obliga a las pymes a tener más proveedores.

Antes de la crisis, las pymes tenían dos o tres proveedores, que ahora son de cuatro a seis. Además, se suman a mayores canales de venta: marketplaces, tienda en línea y física.

CRÉDITO: 
Elizabeth López y Elizabeth Meza / El Empresario