Moda y belleza, emprendimientos que se renuevan durante la pandemia

Natalia Friedman creó Skin & me durante la pandemia. Foto: Especial

El interés por productos que no dañen el medio ambiente y cuiden de la salud, ha crecido en este año

Hace seis años, Natalia Friedman emprendió con Hummus & Soy Sauce enfocado en la venta de ropa, accesorios y elementos de spa para perros, negocio que llegó a países como Francia, Hong Kong, Chile e Italia; sin embargo, todo se derrumbó con la pandemia.

Hoy, ha vuelto a emprender pero con un nuevo concepto: su marca Skin & me enfocada en productos para el cuidado de la piel.

En plática con El Economista, narró que ante el cierre de su negocio, tuvo que mudarse de Ciudad de México a Puebla, donde vive su familia y buscar un empleo de oficina para solventar sus gastos y aunque seguía manteniendo los productos de spa para mascotas, el miedo por el futuro la invadía. La respuesta de su siguiente movimiento se encontraba en su propio rostro, que desde hace 15 años sufrió acné y que ningún producto podía combatir. A esto, se sumó el daño en la piel por el uso de cubre bocas y productos de desinfección.

“Una vez fui a un bazar y compré un serum natural y vi que mi piel empezó a mejorar, y ahí vi el negocio. En un año tomé muchos cursos, estudié los ingredientes, sus pros y contras, los que sí son certificados, e inventé toda una línea de productos”, detalló.

Cuidado personal

Natalia comenzó su negocio en una de las áreas cuyo interés ha crecido durante la pandemia. En línea, donde se han dado mayores transacciones durante el confinamiento, el interés de comprar estos artículos creció 11%, con 5.8% en enero de 2021 y 4.3% en febrero, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online.

Los clientes también buscan productos marcas que sean amigables con el medio ambiente, naturales y libres de crueldad animal, revela, el informe “Las 10 principales tendencias globales de consumo para 2021”, elaborado por Euromonitor.

Estos pilares, son justo los que Natalia tiene en su línea de productos, que van desde serum, cremas, ácido hialurónico hasta limpiadores faciales, los cuales utilizan ingredientes naturales y veganos, además que sus productos están pensados para todos, sin importar el género, por lo que uno de sus principales focos es la comunidad LGBT+.

“Mi lema es ‘ámate como eres’. No busco que sea un producto de belleza, quiero que sea de cuidado y protección, que ayude a cambiar el estilo de vida, los hábitos y que permita tener una mejor vida”.

Respeto al mundo

El cuidado ambiental ha tenido fuerte impacto en los negocios, por lo que otras categorías que antes se consideraban alejadas de tema, hoy se están reinventando como el sector de moda y muestra de ello es Sentient, marca mexicana que utiliza piel de nopal.

Aunque a principios de la pandemia las ventas en este sector cayeron un 95% y un 70% en la confección y textiles, de acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria del Vestido y la Cámara Nacional de la Industria Textil, este año da indicios de una recuperación positiva, situación que ha ido mejorando conforme se reducen los riesgos de contagio. En línea, el interés por esta categoría es de 81 por ciento.

Jimena Suárez, abogada y fundadora de la marca, explicó que la idea surgió tras combinar su amor por los animales, por los que no consume productos que provengan de ellos desde hace ocho años, y su pasión por la moda, la cual no debe basarse en el sufrimiento de otros.

“No es necesario explotar animales para producir moda. Se puede usar piel, pero sin dañar y sin que venga de ellos”.

Declaró que si bien la idea nació antes de la pandemia, fue durante la crisis que se pudo consolidar, aunque no fue un proceso sencillo. Esto aumentó su compromiso por cuidar del ambiente, los animales y las personas.

Empresa responsable

Para la producción de las prendas, que hasta el momento tiene 10, trabaja con talleres de familias costureras en Guanajuato y Guadalajara, con quienes se asegura, tengan condiciones dignas de trabajo.

Respecto a la producción, el nopal utilizado fue es orgánico, se seca al sol lo que reduce el consumo de energía; los procesos que utilizan agua se eficiente a lo máximo; la producción es a baja escala, ya que se busca combatir el fast fashion y el objetivo no solo es producir prendas o accesorios, sino aportar valor.

“No queremos vender piezas que en dos años se mueran, queremos que duren y después puedan reutilizarse, que no se convierten en desecho. Las prendas de la colección son impermeables, de calidad, duran como la piel original y no requieren mayores cuidados que no exponerse a solventes, y limpiar solo con una franela húmeda”.

Dichos valores de la marca se ajustan a lo que los consumidores actualmente buscan. Por ejemplo, 69% está más preocupado por la sustentabilidad, 58.8% buscar reciclar artículos y 23.2% compra a marcas orientadas a un propósito, reveló Euromonitor.

Por ahora, ambas emprendedoras trabajan en consolidar sus negocios y hacer un cambio en el mundo.

Del lado de Natalia, su objetivo es crear una tienda física, ya que de momento vende en línea y trabaja en reformular la estrategia con influencers y en redes sociales, que ya manejaba con su anterior marca pero que ahora debe evolucionar.

En tanto, Jimena, planea tener puntos de venta físicos que se sumen a los que ya tiene en la ciudad. Asimismo, busca incorporar mayores energías limpias y seguir evolucionado los procesos de sustentabilidad que Sentient tiene.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario