Mipymes de uniformes quedan “vestidas y alborotadas”

A pesar del anuncio de regreso a clases presenciales, las ventas no han sido buenas. Foto: Especial

La venta de uniformes en 2020 cayó 71.8%, sólo se vendió 25.5 millones de pesos, cuando en 2019 fueron 89.8 millones.

Desde hace 15 años, Eugenia y su esposo se dedican a la venta de uniformes escolares, negocio que siempre les dejó buenos ingresos, pero que con la pandemia ha sufrido estragos.

“No ha sido fácil, el año pasado estuvo prácticamente todo parado, todo quedó almacenado pero esperamos recuperarnos un poco para este nuevo ciclo”, dijo en entrevista con El Economista, Eugenia.

Relató que a pesar del anuncio de regreso a clases presenciales, las ventas no han sido buenas, ni la mitad de lo que vendían, porque muchos padres siguen escépticos en mandar a sus hijos a las escuelas y porque muchas escuelas indicaron que no era obligatorio llevar uniformes debido a la crisis económica.

En ello coincide María González, quien lleva más de 40 años operando Uniformes escolares Jenny, local ubicado en el Zócalo de la Ciudad de México y del que viven seis personas, quien dice que el año pasado “no vendimos ni un suéter y ningún pantalón escolar”.

Para mantenerse y pagar la renta, las empresarias vendieron juegos quirúrgicos para hospitales, ropa para médicos y enfermeras y cubrebocas.

En el país hay 1,263 mipymes de uniformes y 149 en Ciudad de México, de acuerdo con datos del Inegi. La venta de uniformes en 2020 cayó 71.8%, unos 25.5 millones de pesos, cuando en 2019 fueron de 89.8 millones de pesos.

Qué compran

La mercancía que venden es la de hace dos años, pues este año no se fabricó por la incertidumbre de no saber si se iba a regresar a clases presenciales. Sobre lo que más se pide, María y Eugenia comentan que el uniforme que más se vende es el pants de la secundaria técnica.

“Estamos a los precios de hace dos años, ahorita ya subió todo y crecieron las listas de precios de la tela 40 por ciento. Aunque no se le está perdiendo a la mercancía, sí se están teniendo pocas ganancias”, comenta María.

Una de las estrategias que implementó Eugenia es bajar los costos. Por ejemplo, por un conjunto de secundaria ahora se destinan 1,160 por el pants y de diario, cuando antes, solo el deportivo costaba de 900 a 1,000 pesos y por ambos se pagaban hasta 2,000 pesos. Los costos varían por el nivel educativo, por ejemplo, los de primaria son más económicos, mientras que los de nivel medio superior son más costosos.

Bajas ventas

El regreso a clases era la esperanza de aumentar las ventas; sin embargo, la crisis económica y el miedo a contagios en la la escuela, detienen las ventas. Diego Céspedes, presidente de la Artículos Escolares y de Oficina explicó que al igual que la venta de útiles escolares, la esperanza es que las ventas se reactivaran en las semanas siguientes al regreso a clases, lo cual no se ha dado como se esperaba.

María recuerda que en años previos había que esperar hasta tres horas para ser atendido, incluso contrataba de cinco a seis personas, pero este año no hay gente y muchos solo preguntan por el precio.

Eugenia y su esposo también tenían esperanza y la buena noticia es que a partir de la segunda semana de clases, sus ventas crecieron un poco; podría decirse un aumento del 70% de papás que se resurtían de ambos conjuntos.

Tan solo el fin de semana posterior al regreso a clases, su local fue el encuentro de muchos papás, podría decirse un aumento del 70%, que se resurtían de ambos conjuntos: el de diario y de pants.

Aunque las tiendas en el centro de la Ciudad de México aumentaron la afluencia de compradores, los días siguientes al regreso a clases por la búsqueda de precios más bajos, las ventas no han alcanzado a las que había en 2019 y los comerciantes pierden la esperanza de un aumento de ventas.

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CRÉDITO: 
Elizabeth López y Elizabeth Meza / El Empresario