Los retos de las mujeres emprendedoras en México

Silvia y su esposo forman parte del 57% del sector informal en México. Foto: Cortesía

Desde hace 22 años, Silvia Mendoza y su esposo se dedican a la recolección de desperdicios industriales, administran su propio negocio y aunque para ellos no hay días feriados, ni el Día Internacional de los Trabajadores, logran generar empleos y apoyar a sus familiares cuando lo necesitan. También forman parte del 57.1% del sector informal en México, que produce 23 de cada 100 pesos del Producto Interno Bruto.

En México, como es común en la región latinoamericana, la economía informal tiene rostro de mujer. Para suerte de Silvia un crédito le permitió comprar una camioneta y adquirir un primer lote de mercancía. Hoy tiene una empresa más sólida para seguir aportando a su familia y su comunidad, y su historia se replica en cerca de 300,000 mujeres trabajadoras alrededor de la región latinoamericana que atiende Pro Mujer, organización experta en inclusión financiera.

Carmen Correa, directora regional de alianzas de Pro Mujer y experta en temas de emprendimiento, explica que la mayor parte de la población que atienden tiene un promedio de 40 años y son jefas de hogar que buscan aprovechar las oportunidades del mercado. Estudios del Fondo Monetario Internacional, estiman que 130 millones de personas viven bajo la economía informal y en México al menos 57% de la población pertenece a este sector, buscando generar así sus propios ingresos, pese a distintas barreras que pueden conllevar al fracaso.

Un estudio realizado en 2018 por el Failure Institute con el apoyo de Pro Mujer, evidenció las principales causas por las que las mujeres mexicanas fracasan en sus negocios: las responsabilidades en el hogar y cuidado de los niños, el impacto de la reubicación en emprendedoras con redes limitadas, la incapacidad para manejar el crédito dado a sus clientes, las finanzas y la planeación estratégica.

La resiliencia, perspicacia y tenacidad de las mujeres para enfrentar los fracasos es impresionante. Según la experiencia de las emprendedoras existen varios caminos para llegar al éxito: tener espíritu de superación, pertenecer a una comunidad y organizarse en grupos que cumplan ciertas características, así como tener acceso a créditos para financiar sus negocios.

De acuerdo con Carmen Correa, el modelo de Banca Comunal y su metodología, ha demostrado en el mundo romper el círculo de la pobreza y es el motor para impulsar a millones emprendedoras. Sin embargo, las necesidades van cambiando y se necesitan otras herramientas e instrumentos relevantes e innovadores, así como expandir las redes de apoyo o de contacto.

Por esa razón, Pro Mujer participará en el evento mundial Women Deliver donde a través del pabellón latinoamericano en Vancouver, buscarán con otros actores visibilizar soluciones y prácticas innovadoras que permiten atender las necesidades de las mujeres y niñas de América Latina.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario