Lo que deben saber las pymes de la reforma a la Ley del Seguro Social

Deben capacitar tanto a los socios como empleados sobre los cambios. Foto: Especial

Una de las reformas más destacadas que se han hecho recientemente es la Ley del Seguro Social, con la cual los trabajadores tendrán mejores condiciones laborales y de retiro; aunque para las empresas representa algunos desafíos por los cambios a realizar como el alza en el costo en sus contribuciones.

“Si las empresas invertirán más recursos en las contribuciones al Seguro Social, recomendamos fomentar el que los colaboradores conozcan estos beneficios y los maximicen”, comenta Ana María Montes, Directora de Consultoría Actuarial de Lockton México.

En este sentido, menciona que el objetivo de las empresas, además de aumentar las contribuciones, es brindar asesorías para concientizar a los empleados sobre los beneficios que otorga el Instituto Mexicano del Seguro Social; aprovechar el derecho a un crédito por parte del Infonavit para adquirir una casa o terreno para casa-habitación; y aprender a administrar ingresos y gastos, en cada etapa de la vida, así como tomar decisiones informadas con relación a ellos.

Si bien esto influye en todas las empresas, para las pequeñas y medianas (pymes) puede tornarse más complicado, pero con la información necesaria, no hay reto que no puedan vencer.

Lo que deben saber

Parte de los cambios de la Ley del Seguro Social es que abre una posibilidad para que los trabajadores puedan retirarse a partir de los 60 años con un mínimo de 750 semanas de cotización (mismas que se incrementarán en 50 semanas cada año hasta 2031 para quedar el requisito en 1,000 semanas de cotización).

En adición la pensión mínima se modifica para definirse en un rango desde 2,622 a 8,241 pesos, dependiendo de la edad de jubilación, el número de semanas cotizadas y el salario base de cotización promedio durante su afiliación al Instituto.

Para los trabajadores con salarios menores a 5 UMAs (13,600 pesos, aproximadamente), los montos de las pensiones mínimas garantizadas representarán desde un 42% hasta un 89% de su salario base de cotización. Los trabajadores que perciban entre 5 UMAs (13,622 pesos) y 10 UMAs (27,200 pesos mensuales), también recibirán como beneficio la pensión mínima garantizada, aunque ésta representará una menor proporción del salario con el que cotizaron (entre 20% y 40%).

A la vez, se modificaron las contribuciones a la cuenta individual de la Afore de la siguiente manera.

La cuota social a cargo del gobierno se redistribuirá entre salarios de cotización menores a 4 UMA’s.
Las empresas realizarán una mayor aportación, por concepto de cesantía en edad avanzada y vejez, que se incrementará gradualmente, para salarios de cotización mayores a un salario mínimo. El incremento máximo representará entre 3.4% y 8.7% en 2030.

Ahora bien, para todos los trabajadores que acrediten la edad y las semanas de cotización, y que hayan cotizado con un salario de hasta 10 UMA’s, el monto acumulado en su cuenta individual de la Afore no será suficiente para pagar la pensión mínima garantizada a la cual tienen derecho de por vida.

Lo que sucederá es que se tomarán, de la cuenta individual de la Afore, los recursos necesarios para pagar la pensión, en los primeros años de jubilación del trabajador. En el momento en que estos recursos se agoten, el gobierno federal tendrá que financiar el pago de las pensiones mínimas garantizadas.

“Si quisiéramos ahorrar por nuestra cuenta e invirtiéramos cada año la cantidad equivalente a las aportaciones de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, el nivel de pensión que alcanzaríamos sería alrededor del 30% de la pensión mínima garantizada,” comenta Ana María Montes.

Ley Infonavit

Del otro lado, los cambios con Infonavit radican en mayor flexibilidad para usar los recursos que permitan obtener una vivienda, por ejemplo, adquirir créditos para comprar terrenos o liquidar algún crédito hipotecario.

“En general, a los empleados que se jubilarán bajo la Ley de 1997, les conviene más utilizar los recursos de Infonavit para mejorar o adquirir una vivienda que dejarlo acumulado en la cuenta individual, pues perderían la oportunidad de tener una casa y una pensión a su retiro”, añade Montes.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario